Pasen y vean la caída libre en la que se encuentra el vicealcalde Augusto González en el Ayuntamiento de Pozuelo: Lo suyo ya tiene fecha de caducidad

Lo había contado hace varias semanas el Piraña en este periódico. Pintan bastos para el coordinador de coordinadores. Augusto González ya no está tan ‘augustito’. La alcaldesa Quislant ya no le recibe… Por los pasillos ya no es el mismo… Incluso, cuenta que las cosas ya no son lo mismo a quien le quiere escuchar, que son pocos debido a ese carácter suyo tan particular…
Y como a mi también me gusta la investigación, me puse a seguir la pista ‘my way’, que diría Ulecia, a través de la oscura página web del Ayuntamiento de Pozuelo. Y busca que te busca, encontré las pruebas…
Hasta el día 11 de abril, cosa que, por otra parte, me extrañaba mucho porque Augusto no tiene firma ni responsabilidad política alguna, asistía como invitado a la Junta de Gobierno Local.
En todas las convocatorias de la Junta desde que se incorporó al Ayuntamiento, el que fuera vicealcalde y hombre fuerte del régimen de Quislant asistía como invitado.


Augusto siempre estaba allí. Era el que mandaba. Incluso, a los concejales. Y, además, con publicidad. Sin cortarse un pelo. Tú, a mi despacho… Era un espectáculo…
Pero, curiosamente y poco después de anunciarlo El Correo de Pozuelo, despareció de esas Juntas de Gobierno en las que se decide lo bueno y lo malo de Pozuelo. Era el día 11 de abril…



‘Capri c’est’, que diría Mónica García Molina…
El todopoderoso vicealcalde de Pozuelo tiene los días contados…
Y es que, en el régimen de Quislant, la guadaña político-administrativa funciona que da gusto…
¿Qué habrá hecho este “desgraciao” para que le corten el cuello (administrativo) en apenas un año?
El problema que tiene Augusto es encontrar ahora ¿cuánto ganaba? un puesto en el que le den 80.000 eurakos al año.
Juan Manuel Sánchez






