Cristina Cifuentes no quiso hacerse ninguna foto con Álvarez Ustarroz en Majadahonda pese a ser el presidente de NNGG de esa ciudad. Empieza el baile.

Empiezan a notarse, políticamente, las consecuencias de la soberbia política de la alcaldesa Quislant. Cristina Cifuentes fue a Majadahonda para inaugurar la nueva sede del Partido Popular y mantener un encuentro con los afiliados del PP y NNGG y, sin embargo, huyó de José Luís Álvarez Ustarroz, el polémico jede de Gabinete de la alcaldesa de Pozuelo.
Me cuentan que en el PP Regional y en la Comunidad de Madrid ya saben de la incompatibilidad flagrante y de la mentira a los cuatro vientos de Ustarroz y eso no se perdona en política. Malos vientos, por tanto, para Quislant, como ya dijimos en este periódico.
Me dicen que Cristina Cifuentes no quiso posar con él pese a ser el presidente de NNGG Majadahonda. Está claro que la Presidenta de la Comunidad de Madrid y de la Gestora Regional del PP no puede permitirse el lujo de comprometer su imagen haciéndose una foto con tan inefable personaje.
Lo más curioso es que, según me cuentan también desde Majadahonda, Ustarroz acudió al acto, tras hacer novillos en el Ayuntamiento de Pozuelo, para buscar afanosamente la foto que le reivindicase. Al parecer fue una especie de divertido juego al gato y al ratón.
Cifuentes, sí posó, en cambio, con el resto de dirigentes de NNGG Majadahonda e, incluso, con la presidenta de NNGG Madrid sin olvidarse de los barbudos de la alcaldesa Quislant. Esos que viven para buscar un lugar al sol jugando al ‘baloncesto’ con quien sea. Aspiran a vivir de la política y ‘matan’ por salir en la foto.
Son los mismos que se hicieron aquella foto tan rara con Quislant en el aciago Pregón de Bertín Osborne.
Me siguen contando, finalmente, que este caso ha rebasado ya muchos vasos políticos y que habrá reboses tras el Congreso Regional del PP.
Con este gesto, desde luego, no ha hecho más que empezar el baile…
La Piraña del Meaques






