Mejora de movilidad y transporte. Desdoblamiento de la Avenida Juan XXIII hasta la Avenida Italia. ¿El Pozuelo que queremos?(IV)
Siguiendo con nuestras reflexiones sobre cómo mejorar Pozuelo, hoy nos detenemos en uno de los puntos vitales de ésta ciudad, que no es otro que la movilidad. Y dentro de la movilidad uno de los elementos importantes, aunque no el único, es mejorar las condiciones de tráfico de nuestros ejes principales, entre los que sin duda se encuentran las avenidas de Juan XXIII e Italia en la zona norte de nuestra ciudad, y puntos vitales de conexión con Aravaca.

Cuando uno llega hasta la bandera y sigue por la Avenida Juan XXIII dirección Aravaca, se encuentra con que las características de la vía pasan de calzadas separadas y dos carriles en cada sentido, a una vía convencional de una sola calzada con un carril por dirección. Igual ocurre en la Avenida de Italia, con el agravante del desarrollo urbanístico de la antigua zona industrial. Para volver a tener una vía de alta capacidad es necesario alcanzar la calle del Arroyo de Pozuelo, que comunican con la zona sur de Aravaca y la estación de cercanías.
¿Alguien ha pensado en qué pasará cuando el desarrollo de viviendas sea importante?, y ¿qué pasará cuando entre en funcionamiento el tan cacareado aparcamiento de la Estación?. No hay problema a corto plazo, porque la diligencia en el desarrollo de proyectos no es una de las cualidades que adornan a nuestro equipo de gobierno, por lo que esto tardará tiempo en ocurrir.

Es imprescindible completar la Avenida Juan XXII con características propias de avenida, dos calzadas y dos carriles por calzada, y completar esa conexión norte de Pozuelo, que es una de los muchos puntos que faltan por completar, e incluir en esta actuación una conexión, posiblemente en rotonda semaforizada, hacia la Estación.
En éste momento llegamos al elemento crucial de dicho proyecto, que no es otro que el paso bajo las vías del ferrocarril. La situación actual de ese paso es al menos impropia de una ciudad como la nuestra, y se une a los problemas de ruido que dicha infraestructura genera a los vecinos (este es otro tema, e importante). Para ampliar la avenida es imprescindible la ejecución de un paso amplio y moderno bajo la línea de ferrocarril, que aunque costosa (10M€) es una obra técnicamente factible y quedará para la posteridad, permitiendo una permeabilidad en esa zona en perfectas condiciones.

El ensanchamiento de la Avenida de Italia parece a priori imposible, por lo que debe ser compensada con la mejora propuesta de la Avenida Juan XXIII. La confluencia de ambas avenidas se produce en la misma glorieta que conecta con la Avenida Leopoldo Calvo-Sotelo y la conexión con el desarrollo urbanístico de la antigua zona industrial, por lo que hay pocas soluciones alternativas para la conectividad de Pozuelo por el norte y Aravaca.
Como conclusión, el ayuntamiento debería desarrollar y acometer la transformación de esta avenida, mientras reclama al Ministerio de Fomento (ADIF) la ejecución por su parte de las obras relativas al paso bajo las vías.
Estas actuaciones deben incluirse en una auténtica Política de Mejora de Movilidad y Transporte, necesaria en Pozuelo de Alarcón. En crónicas posteriores desarrollaremos otras actuaciones necesarias para completar la red de avenidas que comunican y estructuran nuestra ciudad, y hay muchos puntos como éste que completar.
Queridos vecinos, Pozuelo debe ser reconocida principalmente como referente de un entorno urbano de calidad, junto a la cultura y el deporte.
José Angel Ochoa, Ingeniero de Caminos y afiliado a Ciudadanos-Pozuelo






