Una llamada de atención al mutismo deliberado de Pablo Gil en el pasado Pleno del Ayuntamiento de Pozuelo

Con esa fina ironía que siempre tiene el Capitán Possuelo, en su relato de la segunda crónica del pasado Pleno de noviembre, indicó de forma acertada aunque algo exagerada, que casi tengo que ir a una casa de socorro a reponerme del soponcio que me dio cuando Pablo Gil, Cuarto Teniente de Alcalde de nuestro Consistorio, se negó a responder a una de las preguntas formuladas por el Grupo Municipal Ciudadanos, sobre el pésimo estado de la parcela adyacente al Instituto Gerardo Diego.
No le faltaba razón al periodista. La sorpresa, no solo la mía, también la de los miembros de mi Grupo, de los miembros del resto de grupos de la oposición, del público asistente, incluso del resto de los concejales del equipo de gobierno fue, sin duda, mayúscula. No es comprensible que el señor Gil se negara a responder a mi pregunta, escudándose en el supuesto de que no sólo era esa pregunta que yo formulaba, sino que había otras más que yo había expresado en mi anterior alocución, precedente a la suya.
A esto se añade que previamente, el Concejal de Deportes, Carlos Ulecia, había defendido una moción del Grupo Popular sobre el respeto a la legitimidad y a la democracia representativa, que igualmente como indica el articulista, poco tiene que ver con las mociones de impulso político que deberían llevarse al Pleno para mejorar la calidad de vida de nuestros vecinos o para intentar solucionar los problemas del municipio.
Sin duda, podemos calificar como sarcasmo que en el mismo Pleno se defienda la democracia representativa y que un concejal del gobierno que defiende esa moción, se niegue a responder a una pregunta sin justificación objetiva, es de nota. Me gustaría decirle al señor Gil que con su improcedente actitud, no se niega a responderme a mí, no se equivoque, se niega a responder a más de 8.500 ciudadanos que eligieron otra opción política diferente a la suya, para que fueran representados en el gobierno de la ciudad.
Y me gustaría insistirle al señor Gil que usted y yo no somos fines en nosotros mismos, ni como concejales, ni como miembros de diferentes grupos políticos. Somos, afortunadamente para nuestro sistema y nuestra convivencia, instrumentos de la democracia que pueden usar nuestros conciudadanos para intervenir en el gobierno de la ciudad. Gobernar es tomar decisiones, pero la democracia representativa ofrece la maravillosa posibilidad de que quienes no gobiernan, puedan controlar las decisiones que toman los que gobiernan y para eso tenemos el mandato y la confianza de nuestros vecinos.
Demasiadas mayorías absolutas, demasiada prepotencia, demasiado decir una cosa y hacer otra, demasiadas frases rimbombantes y vacías. Cumpla señor Gil con el mandato de todos los electores, los que les votaron a ustedes, los que nos votaron a nosotros, los que votaron a otros partidos e incluso, los que no votaron porque eso también lo contempla el sistema democrático que nos hemos dado todos los españoles. No tome como modelo el incumplimiento del Reglamento Orgánico del Pleno y no deje de responder preguntas de los concejales que representamos a muchos ciudadanos de nuestro municipio.
Adolfo Moreno, Concejal Portavoz Adjunto del Grupo Municipal Ciudadanos





