Estilo Carmena: Los manteros duplican su presencia en la Puerta del Sol pero la Policía Municipal un 30 por ciento las denuncias

La presencia de manteros en el centro de Madrid no es nueva, en el último año prácticamente se ha multiplicado por dos, para impotencia de comerciantes de la zona y de las grandes firmas –cuyos productos imitan–, que ven como el delito contra la propiedad industrial en el que incurren estos hombres se vulnera sistemáticamente sin aparente remedio.
Un agente de la Policía Municipal de Madrid resume lo evidente: «Somos menos agentes, quieren que nos dediquemos a otros menesteres y eso se traduce en un mensaje clarísimo para ellos: podéis vender. El efecto llamada existe y se ha demostrado este año. A lo peor, si le pillan, todo quedara en una multa en función del material incautado, que no pagará por ser insolvente. La pérdida del material incautado la asumirá el grupo, al igual que son ellos quienes le proporcionaran nuevo material. Comparten pérdidas y ganancias».
Y es que en noviembre el concejal de Salud, Seguridad y Emergencias, Javier Barbero, decidió eliminar el Grupo de Respuesta Zonal (GAZ) de la Policía Municipal, que se dedicaba a perseguir la venta ambulante ilegal.
Pese a la desaparición del GAZ, que también se ocupaba de otros menesteres, sí se han mantenido los servicios extraordinarios por horas para luchar contra este problema, especialmente en Centro, donde se concentra el grueso de los manteros. Eso sí, si antes estos servicios se cubrían con seis agentes entre semana y diez el fin de semana, ahora son cuatro y diez, respectivamente, según fuentes policiales.
La retirada de esta unidad, unido al descenso paulatino de la plantilla de la Policía Municipal de Madrid se traduce en que la lucha contra los manteros se ha relajado hasta puntos críticos porque las Unidades de Distrito están bajo mínimos. Aunque según un alto mando policial, el principal motivo por el que apenas se levantan actas es la política aplicada por el gobierno de Ahora Madrid. «Tiene que existir voluntad política para acabar con este problema y es evidente que este gobierno no se va a poner a multar a los que venden en la calle. Nos llamó la atención que en el Plan Director de la Policía, que tanto se supone que cuida los derechos de los más vulnerables, no abordaran este problema o, ya que hacen bandera de lo social, que ayuden a esta gente desde otro área porque de algo tendrán que vivir», apunta.
Y es que aunque parezca contradictorio, mientras la presencia de estos vendedores se ha duplicado, las denuncias por venta ambulante ilegal en Madrid han bajado un 30% con respecto al año anterior y casi un 70% en comparación con datos de hace una década. Según las cifras proporcionadas por el Ayuntamiento de Madrid, en los seis primeros meses del año pasado se levantaron 5.048 actas por este motivo mientras que en el mismo periodo de 2016 van 3.588, es decir un 30% menos.





