Gran fracaso de Podemos-Ahora Madrid: Solo el 1,4% de la población de Madrid decide en qué gastará la capital 60 millones públicos

La alcaldesa Manuela Carmena y el delegado de Participación, Transparencia y Gobierno Abierto Pablo Soto presentaron -con una puesta en escena en la que hubo hasta actuaciones musicales- el resultado del proceso de Presupuestos Participativos, que arrancó el pasado 22 de marzo.
En total, el Gobierno de Podemos ha aceptado llevar a cabo 206 proyectos, a los que destinará, de forma vinculante, 60 millones de euros de las arcas municipales de 2017 (el montante total de las cuentas de la capital es de 4.488 millones).
Una cantidad que han decidido solo 45.522 personas -en el último padrón hay censados 3.165.883 vecinos-. Solo podían decidir los mayores de 16 años (2,7 millones de la población). Pese a ello, la alcaldesa y el delegado se sintieron «orgullosos» por haber sido «capaces de subir el escalón gigante». Carmena felicitó incluso a Soto por el «alto el volumen de participación», cuando, en realidad, no supera el 1,4% de los madrileños.
De este modo, de los 5.184 proyectos recibidos -1.658 de ellos inviables por estar fuera del alcance de las competencias del Ayuntamiento-, se han votado 22 para el conjunto de la ciudad (por valor de 24 millones) y 184 divididos entre los 21 distritos (36 millones). Algunos han salido con el apoyo de sólo 65 personas, como es el caso de la instalación de un semáforo por 90.000 euros en la calle de Alcañiz.
Entre las partidas más grandes, destaca una de 4 millones de euros, para toda la ciudad, destinada a la «atención, ayuda y formación para sacar a los ‘sin techo’ de su situación», que ha recibido el apoyo de solo 2.169 vecinos. En cuanto a los gastos más singulares y polémicos, está la inversión de 50.000 euros para la implantación de una aplicación de móvil para localizar las bolsas de recogida de excrementos caninos. También la subvención para un mercado de trueque en Chamartín por otros 40.000 euros. La propuesta solicitaba inicialmente solo 5.000 euros.
Frente a las críticas, Carmena defendió esta medida y aseguró que, si la urbe es una «solución esperanzadora para las personas, estas deben considerarse propietarias de sus ciudades; y la manera de ser propietarios de ella es profundizar en la democracia». Afirmó que «hay que acabar con la apatía» y que «los presupuestos participativos son el mejor instrumento para participación y el fortalecimiento de la democracia».






