¡No pasa nada! Un artículo de Tono Rueda

Pasado mañana se constituyen las Cortes, tras las elecciones del pasado 20 de diciembre, y todavía estamos haciendo cábalas para saber qué posibilidades hay de tener presidente en un plazo razonablemente breve.
La situación, desde luego, es inédita, con juego de naipes mucho más amplio que en cualquier edición anterior de nuestra democracia, pero no deja de ser más de lo mismo.
No nos engañemos, desde que comenzamos a leer encuestas sobre estas elecciones, pasando por los momentos en que íbamos conociendo los primeros datos del recuento electoral, en todo momento hemos estado sumando los resultados de PP + Ciudadanos por un lado y de PSOE + Podemos por otro, sin embargo, en estos momentos, la situación no parece tan clara como entonces.
Ya no es tan evidente la existencia de dos bloques, y es que parece que el bipartidismo se ha roto, pero por la izquierda.
Los militantes y votantes de PP y de Ciudadanos ven sin temor, incluso con complacencia, la unidad de criterio de ambos partidos para conseguir un gobierno estable, pero creo que tanto los de Podemos como los del PSOE, sobre todo los del PSOE, no estarían tan satisfechos de que esa unidad se produjera entre ambos partidos. Los del PSOE por que entre ellos hay una mayoría que no está dispuesta a ceder ante cuestiones soberanistas que Podemos exigiría, además de saber que Podemos es un partido que les está comiendo su terreno y que llevaría la voz cantante en caso de unirse. Y los de Podemos porque saben que unas nuevas elecciones les darían más fuerza y podrían incluso comer más terreno al Partido Socialista.
En cualquier caso, incluso soslayando las diferencias entre los partidos de ambos bloques, estaríamos ante una situación semejante a la de legislaturas anteriores, cualquiera de ambos bandos necesitan de los partidos nacionalistas para gobernar, a no ser que PSOE y PP sean capaces de llegar a un acuerdo para que uno de ellos gobierne en minoría, lo más lógico sería que fuese el PP…
Pero el PP quiere un pacto que garantice un gobierno estable y, para ellos, igual que para Mas, eso significa saber que no van a tener oposición, y no parece que se pueda garantizar ese extremo de ninguna manera.
El PP tiene miedo de no conseguir sacar adelante los presupuestos de cada año, de encontrarse demasiadas dificultades para aprobar cualquier Ley en el Congreso. No es que tema que la oposición cambie la constitución ni nada parecido, al fin y al cabo no tienen mayoría suficiente para cambiarla, amén de la mayoría absoluta del PP en el Senado, pero es que en España no estamos acostumbrados a la separación de poderes.
Y es que no pasa nada porque el gobierno no controle el Congreso, pero se tiene miedo a esa situación. No tenemos cultura de consenso, ni de pactos ni de acuerdos ni de diálogo, y eso es lo que hace falta para gobernar en minoría.
El gobierno es el poder ejecutivo y debe gobernar en función de la Leyes que apruebe el Poder Legislativo, o sea el Congreso, aunque también tiene capacidad legislativa mediante Decretos. Parece que lo de Gobernar por Decreto suena mal, suena a autoritarismo, pero estamos ya muy acostumbrados a que, lo que no se quiere debatir en el Congreso, se apruebe por decreto, llevamos muchos años viéndolo…
En fin, que aquí no pasa nada, tendremos unas semanas, o unos meses moviditos, con reuniones, acuerdos, desacuerdos y votaciones fallidas, pero al final habrá un gobierno, aunque no le auguro una larga vida ni, por supuesto, tranquila.
Desde luego es una buena oportunidad para que el PSOE demuestre su sentido de estado y para que todos los partidos estén a la altura de las circunstancias, aunque, si tomamos el ejemplo de Cataluña, no parece que podamos confiar mucho en que haya coherencia.
Y tomando ese ejemplo, la gran duda sería: ¿Quién será el heredero/a de Rajoy?
José Antonio Rueda. Ex concejal de UPyD de Pozuelo





