La oposición huele debilidad, desorientación y falta de liderazgo en el Gobierno y se está poniendo las pilas, planteándole un control político duro e interesante

Como decía ayer, posiblemente, el Pleno del Ayuntamiento de mañana sea el más interesante de los últimos tiempos, incluidos muchos de los que se celebraron la legislatura pasada. Y no solo las mociones son interesantes, sino que son muy interesantes las preguntas que hace la oposición, tanto las que llevan respuesta oral como las que llevan respuesta escrita. Se nota que la oposición está oliendo debilidad, desorientación y falta de liderazgo en el Gobierno y está dispuesta a dar una batalla política seria aunque la vaya perdiendo a causa de la mayoría absoluta y cicatera.
Afortunadamente, no hay ningún Ruego. Enhorabuena. Esa figura obsoleta reglamentaria, lo he dicho muchas veces, no lleva nada más que a una situación a tres centímetros de la humillación política que se resuelve con un ‘El Gobierno toma nota’ pero archivando la nota, poco después, en la P de Papelera.
Las preguntas con respuesta oral, en este Pleno, son cinco. Curiosamente, tres se refieren a la UNED ya que los tres Grupos preguntan por el tema. Lo consideran importante, como no podía ser de otra manera. No sé cómo lo resolverán. Supongo que harán las tres preguntas juntas y el concejal correspondiente contestará a todas a la vez. No tiene mucho sentido de otra forma.
Y son preguntas muy interesantes tanto por la importancia del tema así como por la actualidad o la absoluta opacidad con la que el Gobierno está llevando el asunto. Por parte de la UNED también. Vaya gente.
Como ya hemos informado en El Correo de Pozuelo y saben nuestros lectores, el problema radica en la ley, que no es voluntad del Gobierno ni de la UNED romper la relación, pero la ley no permite la doble financiación para pagar al profesorado (la UNED cobra tasas de matriculación y recibe dinero público del Ayuntamiento). Y eso no es posible debido a la Ley de Racionalización de 2013, basada en una directiva europea. Al parecer, se están reuniendo ambas partes para intentar buscar soluciones alternativas. Soluciones difíciles, por otra parte.
El problema, como siempre de este Gobierno, es el oscurantismo. Vive en la opacidad. No sé para qué tiene un fastuoso Gabinete de Prensa con lo fácil que hubiera sido contar el problema y no esconderse en el rincón del miedo.
Otra pregunta, hecha por Ciudadanos, va sobre el caso McDonals. Y, aunque el tema, está solucionado (mal solucionado) exige una explicación política porque ha habido demasiados flecos raros y demasiados muertos se han quedado en los armarios. Y no vale que contesten que es un tema reglado porque este, al menos, no lo ha sido.
La quinta pregunta es, como no podía ser de otra forma, onanista. Paloma Tejero, que no debe leer las notas de prensa que ha sacado el Gobierno para su mayor gloria, pregunta, sin que se le caiga la cara de vergüenza, sobre la incorporación de los nuevos desfibriladores a estancias municipales. Y lo hará, además, con carita de inocente. Y supongo que Félix Alba empezará su respuesta diciendo ‘me alegra que me haga esa pregunta’. Qué manera más absurda de derramar prestigio. No se quieren dar cuenta. Cuánta torpeza. Solo juegan a la defensiva. No hay manera de que el Gobierno tome la iniciativa política. La señora Quislant lo aprendió de la Olvidable y ahí sigue.
Lo mismo no sabe lo que es.
Y luego viene esa batería de preguntas escritas para respuesta escrita que, si siempre es muy interesante, en este Pleno, son sumamente interesantes.
Destacan muchas cosas. Infinidad. Entre ellas, que los concejales de la oposición vuelven a preguntar por temas que algunos miembros del Gobierno contestaron, en el Pleno anterior, como les dio la gana y sin ningún respeto a los ciudadanos o a sus propios representantes en la oposición. Me parece fantástico que insistan. No se puede contestar con el desprecio con el que contestan algunos. Espero que ningún miembro del Gobierno diga que ya contestó y vuelva a salirse por la tangente porque, supongo, le seguirán preguntando hasta que se muestre consecuente con su cargo, cosa que algunos han olvidado a fuerza de llevar tantos años en el cargo.
Se vuelve a preguntar también por el caso McDonalds, se retoma el tema de las Viviendas Coca de la Piñera, se interesan por el Smart City (ay, el Smart City), se interesan por las relaciones contractuales con la Asociación Cultural Cauro y por un sinfín de temas muy interesantes. Incluso, C’s pregunta por la licencia de la discoteca, en el Barrio de la Estación, que molesta a los vecinos, según Tono Rueda y los propios vecinos que nos han escrito, y se aguantan. No como en el caso de los amigos del inefable Gonzalo Guitián, a quienes se les ha solucionado el tema de los ruidos de un McDonald, de aquella manera… Cosas de los agravios comparativos.
A simple vista, se observan también dos cosas que me llaman la atención.
Por una parte, que no hay ninguna pregunta onanista para respuesta escrita por parte del Gobierno, cosa de agradecer, y por otra que no hay ninguna pregunta de El Comendador de Somos Pozuelo. El concejal Luís Enrique Sánchez, conocido como el Convidado de Piedra, no hace ni una sola pregunta. Ni una. Ni siquiera relacionada con la Sanidad que es su tema preferido. Se nota que trabaja poco o que no quiere trabajar. También puede ser que lo que quería este personaje era tener en su currículum haber sido concejal de Pozuelo y, como ya lo ha sido, está a tres centímetros de presentar su dimisión.
Lo de este hombre se veía venir desde el minuto uno de la legislatura. Y escrita está mi sospecha. No parecía muy trabajador. Recuerdo, incluso, que se sentaba en su escaño como si estuviese en La Aurora esperando que le sirviesen una caña. En fin…
Creo que su Grupo debería empezar a tomar medidas al respecto porque ser concejal de Pozuelo de Alarcón es una dignidad muy seria.
El Capitán Possuelo






