El Fantasma de don Agustín pide celeridad a los partidos políticos que concurran a las elecciones que hagan públicas las listas cuanto antes por la salud de los que ansían estar

Aquí, ya se sabe, lo de los desfiles procesionales en la Semana Santa no tiene mucho arraigo. Y tal vez, ese sea el motivo por el que los pozueleros han ido, poco a poco, desembarcando en la villa y corte para participar, de una forma más que notable, en los que allí tienen lugar.
No deja de ser, para mí, una satisfacción que, gracias a eso, el nombre de Pozuelo está ligado, cada vez más, a muchas de las celebraciones que, estos pasados días, han tenido lugar al otro lado del Manzanares.
Mientras, entre estas cuatro paredes del viejo convento en el que habito, todo ha sido tranquilidad. Un paréntesis de sosiego que ha servido, para unos más que para otros, para reponer las fuerzas que se van a necesitar para hacer frente a lo que se nos viene encima.
A partir de ahora, todo se va a desarrollar en función de la próxima cita del último domingo de mayo. Ya todo va a tener un tinte electoral y más en esta ocasión, en la que todo parece indicar que nos encontramos en un final de ciclo.
Los distintos partidos políticos que van a concurrir a las elecciones deben tener ya ultimadas sus estrategias y sus campañas. Ya conocemos quienes son los que van a encabezar las candidaturas y, salvo en la izquierda, hay muchas caras nuevas.
En breves fechas podremos conocer quienes son los llamados a formar parte de las listas electorales, lo que también no deja de tener su aquél. Hasta la fecha, únicamente se ha hecho pública la composición de la candidatura que van a presentar los socialistas, la mayoría de ellos viejos conocidos en este convento. Han sido los más madrugadores.
En el resto de los partidos se lo están pensando más despacio y salvo algunas incorporaciones de Ciudadanos, apenas se sabe nada más.
Yo, modestamente, pediría a los dirigentes de los partidos un poquito más de rapidez en la elaboración de las listas. Lo digo más que nada pensando en la salud psíquica de los que quieren estar y no saben si, al final, van a contar con ellos. Para algunos, hasta que no se hagan públicas, los días de pasión se están alargando ya más de lo conveniente.
A mí, que quieren que les diga, también me interesa saberlo. Lo mío no es únicamente por motivos políticos, que también, es, además y, sobre todo, por ver si algunas de las incorporaciones me van a dar motivos para seguir incordiando semana tras semana.
Nada me fastidiaría más que los nuevos inquilinos de la Casa Consistorial fueran aburridos. Dada mi edad y condición ya no me encuentro en condiciones de disfrutar de muchos placeres, y el de divertirme un poco incordiando, es unos de los pocos que me van quedando.
Seguiremos esperando.
Don Agustín “el Fantasma del Torreón”





