Hoy se convocan las elecciones municipales y autonómicas y los partidos políticos pozueleros siguen escondiendo sus propuestas

(30-03-15) Hoy, empieza la cuenta atrás. Hoy, se convocan las elecciones locales y autonómicas. Hoy, suenan los clarines del miedo. Y, aunque no oficialmente, hoy empieza la campaña electoral y dejémonos de eufemismos y de esas antiguallas reglamentistas que marcan el tiempo de la precampaña y de la campaña ya que, en ambas, la única diferencia es la petición del voto. Fariseísmo al 98%. Tontería legal. Los fines de semana ya se llenan de mítines, los medios de comunicación de mensajes electorales pero la precampaña sigue exigiendo que no se diga ‘Vota’. Todo se ha quedado viejo. De repente. La ley se ha quedado vieja.
Todo empieza a aparecer viejo. Como la estrategia de los partidos. Como los programas electorales pormenorizados para que valgan cuatro años cuando ya nada vale para cuatro años. Tan vieja como esa obsesión de algunos líderes por hablar del pasado. Cuando el pasado a nivel local no existe. El vecino no es un principiante en esto de la democracia y no hace falta que se le recuerde, como se le recordaba en el Siglo pasado, las cosas que se han hecho a lo largo de la legislatura. Ya las sabe. Su nivel político es maduro y sabe lo que se ha hecho bien y mal. No hay que volverle a recordar machaconamente las cosas como se hacía con la tabla de multiplicar a la hora de aprenderla en las escuelas.
El ejemplo lo tenemos en Andalucía. Los andaluces ya sabían lo que había pasado en Andalucía. No hacía falta que nadie se lo recordase. Y los que lo hicieron, lo pagaron por pesados. Lo que querían era que se le hable de futuro. Pasó lo mismo en Valencia hace cuatro años. Y en Boadilla del Monte, sin ir más lejos. Y aquí, en Pozuelo. Hábleme de futuro. Pero hábleme ya. Hábleme de ideas, pero hábleme ya. Cuénteme cómo va a solucionar los problemas que tengo, no me hable de los que ya se han resuelto.
Y me estoy refiriendo a todos los partidos, aunque el PP, por ser el partido hegemónico en Pozuelo, podría ser el ejemplo más claro.
La alcaldesa Adrados fue entrevistada el viernes pasado por un periodista del diario La Razón. Una entrevista fría, dicho sea de paso. Fría y distante que no transmitió nada. Es más, pareció que la alcaldesa contestaba a preguntas escritas que le habían pasado por correo electrónico. Y que lo hacía de carril. Sin poner alma. En ningún momento sentí, al leerla, que me bailaba un gusano en la tripa, como decía el dúo Ella Baila Sola.
La entrevista que le hicieron a Paloma Adrados fue una entrevista masaje. Incluso, en algún momento, llegué a pensar que las preguntas se las había hecho su propio Jefe de Gabinete. Todo eran datos. Datos. Datos. Hemos ahorrado. Hemos ahorrado. Cifras. Cifras. Y todas repetidas como las repite un bucle de sonido.
Paloma Adrados en esa entrevista sólo habló de pasado. Y el pasado, querida alcaldesa, no existe. Y no aportó ni una sola idea. Cartucho gastado inútilmente. Adrados solo que, si puede, volverá a bajar los impuestos. Paloma parecía la alcaldesa de Alcorcón, dicho sea sin ánimo de molestar, en lugar de la alcaldesa de Pozuelo. Aquí, y ya lo escribí hace mucho tiempo, los impuestos tienen que ser más personalizados que en ningún sitio y sólo hay que bajárselos a los que lo necesiten. Pozuelo necesita otras cosas y no bajadas generalizadas de impuestos.
Pero esto que comento sobre el PP de Pozuelo podría aplicarlo a cualquier partido de los que se presentan a las elecciones municipales. Todos andan afanados en la pormenorización de un programa electoral que nadie lee porque se ha quedado antiguo minutos después de imprimirse. No quieren darse cuenta de que los programas electorales son, en este tiempo, ideas. Sólo ideas. Lo demás, es día a día.
Me resulta también sorprendente que, a día de hoy, nadie hable de sus ideas concretas de campaña. Quedan menos de dos meses y todos las guardan celosamente en las cajas fuertes de sus sedes. Que nadie las vea para que no me las copien.
¿Quién las va copiar, almas de cántaros? ¿Y qué si las copian?
Lo importante es darlas. Cuanto antes. Porque el que da primero da dos veces. No digan ‘Vota’, guarden la palabra talismán para la campaña, pero empiecen a contar sus ideas políticas a los vecinos. Al final, en campaña, esas ideas calan con mucha dificultad ya que los ciudadanos están agobiados de tanto mensaje junto.
¿Y por qué no lo hacen si todo es beneficioso para cada partido en particular?
No lo sé. A veces pienso que se debe a que los partidos pozueleros no tienen ideas nuevas y temen hacer el ridículo porque, en realidad, volverán a hablar de viejas ideas. Más de lo mismo que, en el follón de mensajes de la campaña, quedará diluido.
A fin de cuentas es autodefensa.
El Capitán Possuelo





