Tania Sánchez se sobrevalora si cree que, con su huída, va a desmantelar a IU, y Pozuelo es un ejemplo

(06-02-15) Dicen que Tania Sánchez se fue de IU antes de que la echaran. Se equivocan los que lo dicen. La estructura de IU es tan compleja que es, prácticamente, imposible echar a uno de sus miembros. Supongo que, en sus orígenes, se pensó así. Marear la perdiz con tal de no echar a nadie. No está IU como para echar a nadie con los pocos que son. Pero es igual. Se fue.
¿Era algo premeditado como dicen otros? Ni sí ni no sino todo lo contario. El problema fue cuando la ejecutiva de IUCM dijo, al convocar las primarias, que los ganadores estaban legitimados para negociar con una candidatura unitaria. Para negociar con Podemos. Y ganó Tania Sánchez. Una mujer joven, pareja de Pablo Iglesias (aunque me llamen machista) y a la que el cuerpo le pedía marcha.
Tanta marcha que se lanzó a la yugular de la vieja guardia. Ese fue su gran error. Ella dice que su error de juventud lo cometió siendo concejala de Rivas, votando subvenciones a su hermano. Pero no fue así. Ese fue un error de tercera división o vaya usted a saber lo que dice el juez. Su gran error fue de pardilla en la política de primera división. En la política tobillera. La de las navajas al cinto. La que siempre muere matando. Porque de este error surgió el otro. El de Rivas. Fuego amigo se llama.
Y esa reacción de su propio partido contra ella le pilló con el paso cambiado y la arrolló. Ya no tenía nada que hacer en IU. Tenía que irse porque la unión de IU a Podemos era imposible. Le habían dicho sus jefes que la hiciera. Pero también habían descubierto sus cartas. Y cuando, en política, se ponen las cartas bocarriba, se pierde la partida. Podemos se aprovechó de ello y, desde el minuto uno, se benefició de esa ventaja. Podemos quería absorción, no unión entre iguales.
Y Tania estaba pillada. No podía quedarse en IU y tampoco entrar en Podemos. Ahora, ha tirado por la calle de en medio y va a crear un grupito para converger en Ganemos, que no tiene lideres mediáticos, para así aspirar a lo máximo y terminar en Podemos. A fin de cuentas, Ganemos es Podemos.
El problema de Tania es que no conoce a IU. No. No la conoce. Y ya veremos cuántos miembros de IU se van con ellas. IU de Pozuelo, para empezar, no.
Es cierto que son pocos. Es cierto que tienen poco peso aunque no ha sido fácil ‘poner una pica en Flandes’ como han puesto al sacar un concejal en Pozuelo. Pero no se van con ella. Y eso que Maite Pina la apoyó en las primarias. Y no solo la apoyó de boquilla sino echándole horas de descanso. Pero no se va con ella. Como tampoco se va Mauricio Valiente, que ganó las primarias con ella aspirando a la alcaldía de Madrid.
Es cierto que, en su huída, Tania arrastrará a gente. Pero no tanta como ella cree. El PCE es un partido singular en el que pesan mucho las siglas y en donde la obediencia a la jerarquía está grabado a fuego en la mente de los comunistas.
Además, moralmente, Tania ha hundido la moral de mucha gente que creyó que ella era la elegida para romper amarras en IU. Y lo estaba. Ahora, menos. La juventud en política es una enfermedad que se cura con los años.
En Pozuelo de Alarcón, Maite Pina va a seguir. Y, salvo que cambien las circunstancias, presentará su candidatura a la alcaldía. Es cierto que lo tiene complicado. Pero lo hará. Sabe que todo hubiera sido distinto con la Sánchez tirando desde la Comunidad pero la vida viene como viene y, como tal, lo asumirá. Ya lo dijo Méndez Núñez: ‘Vale más honra sin barcos…’
De ahí, estas preguntas:
¿Y si resulta que Tania no es tan fuerte como ella piensa y no se lleva detrás a tanta gente como cree?
¿Y si sólo es un bluf creado por los medios de comunicación?
La gente de IU de Pozuelo es un ejemplo. Y mira que estaban con ella a partir un piñón…
La Tarántula






