Apuntes y consideraciones sobre el ‘Pleno Clandestino’ de Diciembre-14 que andaban pendientes

(07-01-15) Han pasado las fiestas. Todos hemos descansado. Todos hemos cogido fuerzas para comenzar un año que se presenta políticamente muy atractivo, especialmente, en el primer semestre y todos nuestros políticos están dispuestos a comerse lo que haga falta para intentar ganar las elecciones locales de Pozuelo de Alarcón. Incluso, sapos de desayuno. Porque, seamos sinceros, lo que importa en política es ganar. Lo demás está muy bien pero, si no consigues la responsabilidad de mandar, no eres nadie.
No lo digo yo, lo dijo uno de los grandes políticos italiano de todos los tiempos llamado Mario Andreotti. Para él, “el poder desgasta sobre todo cuando no se tiene”.
Hecha esta introducción sobre temas a los que volveré muchas veces, es tiempo de cerrar, políticamente hablando, 2014. Al menos, para mí.
Por lo tanto, haré un alto en el camino de los artículos que venía haciendo sobre la posibilidad utópica de presentarme a las elecciones municipales como candidato a la alcaldía con el partido Pozuelo Prestigio. Volveré sobre esas posibilidades porque hay muchas pero ahora toca cerrar 2014. Cerrar aquel Pleno ‘clandestino, que se celebró el 23 de diciembre pasado.
Un Pleno, dicho sea de paso, que tuvo cosas interesantes que contar y que quedó en ese extraño limbo que se crea en España entre loterías. Entre El Gordo y el Niño.
Pero ahora es tiempo de retomar aquel Pleno. Porque aunque suene lejano, sucedió ayer, como quien dice. Así que vayamos por partes, aunque, hoy, sólo sea en lo relacionado con las mociones.
Me encantó, por cierto, que se hiciese una declaración institucional sobre los 25 años de la Banda Sinfónica La Lira. Fue una pena que estuviese hecho de oficio. Por compromiso. Con desgana. Sin ningún tipo de cariño ni emotividad. Creo que merecía haber sido algo más hermoso por merecido. Pero los concejales ya estaban camino de Belén, como El Tamborilero, y les daba lo mismo ocho que ochenta. Sin duda, una ocasión magnífica perdida.
El día que el Gobierno de Pozuelo de Alarcón deje de hacer las cosas ‘de aquella manera’ y le aplique su puntito de liturgia habrá dado un salto de gigante. Pero siempre da la sensación de que eso no tiene importancia. O, al menos, que no es lo importante. Hala. A la tremenda.
La moción del Pin, puf… Son de esas cosas que se deben hacer en Pozuelo y ya está… ¿Para qué se le quiere dar importancia a un Pin que nadie va a utilizar o que si lo utiliza no se va a aclarar en la web? Pónganlo en marcha y a otra cosa, mariposa. Menos tiempo perdido.
En cambio, me interesó mucho la moción de Mónica García Molina sobre la emisión de gases de efecto invernadero. Y me hubiera gustado que se hubiese profundizado en el tema y no quedase como quedó en lugares comunes y en ese extraño buenismo en el que caen los políticos españoles cuando hablan de medio ambiente.
Y me hubiera gustado porque Pozuelo no es Madrid y su boina. Aquí no hay industrias, pocas calefacciones de carbón, muchos árboles y sólo 85.00 habitantes. Es cierto que existe tráfico y atascos pero en la M40 perno no se sabe hasta dónde de verdad y cómo influye en la ciudad.
En cualquier caso, invito a la señora García Molina que haga un informe serio y lo muestre a los vecinos. Aunque la petición sea una utopía. Aún nos debe el informe sobre el arbolado…
La moción sobre la necesidad de dar más dinero las AMPAS de los centros públicos de Pozuelo no fue más que una nueva prueba de que el Grupo Municipal Socialista anda más perdido que Carracuca… El tema está manido. Además, se planteó sin preparar y les dieron un revolcón…
La moción sobre la campaña de información sobre el voto de los emigrantes de cara a las elecciones se había quedado algo viejo debido a que no se pudo presentar el mes anterior por problemas personales de Maite Pina. Así que paso.
Sin embargo, la moción de UPyD sobre la creación de una Comisión de Investigación del Pleno sobre contratos de anteriores legislaturas fue extraordinaria. Generó un debate de lo mejorcito que se ha visto en los últimos plenos. Y eso que Tono Rueda estaba enfermo y Félix Alba trató de echar balones fuera con legítimos pero infructuosos ataques personales-políticos al concejal magenta.
Fue una pena que UPyD lo plantease para un día tan extraño para la política y que el PP designase a su portavoz para defender su postura. Creo que, por la importancia del tema, debería haberlo defendido la propia Alcaldesa Adrados. En los debates políticos duros es donde se fajan los buenos políticos.
Nuestra opinión sobre el tema ya la dimos en su momento.
Y poco más. Sobre las preguntas con respuesta escrita volveré. Como siempre fueron muy interesantes.







