Oída la grabación de la reunión, el titulo correcto de la crónica de la Junta Local de Afiliados de la semana pasada sería: “Enrique Ruiz Escudero presidió una Junta Local de Perdedores del PP”

El otro día, a vuela pluma, escribí a modo de crónica lo que había sucedido en la Junta Local de Afiliados del PP de Pozuelo.
Conté lo que me habían contado mis gargantas profundas y entre otras cosas dije que Enrique se había comportado como un marciano recién aterrizado en Pozuelo… El tío demostró en varias ocasiones que no conocía nada de la ciudad.
El caso es que un grupo de partidarios, supongo, de Enrique me acusaron de escribir de cosas que no sabía… Que si no había asistido, no decía contar lo que había sucedido en ella como si hiciese falta. Casi siempre lo hacen intentando descalificarme. Bueno, ellos y alguno más.
Siempre he pasado pero esta vez me ha picado la curiosidad pensé que lo mejor era contestar a esta tropa. Es norma de la casa aunque yo nunca lo había llevado a cabo.
Y para ello, nada mejor que buscar la grabación de esa dichosa Junta Local de Afiliados y oírla. Busqué y la conseguí. Alguien la había grabado entera y, amablemente, me la mandó.
Y la oí. Despacio. Primero entera y de seguido (para conocer el contexto) y después poco a poco (para analizarla). Lo normal para enterarme bien y no solo me ratifico en lo que conté en el artículo del miércoles pasado, sino que tengo que decir que fui un “flojeras” ya que la cosa fue peor de lo que pensaba.
Sin querer extenderme, estas son las conclusiones que me faltaron y que dedico con mucho cariño a mis “amigos” partidarios de Enrique Ruiz Escudero (lo haré sin entrar en mucho detalle para que no digan que ahondo en la torpeza política de este personaje…)
Lo primero que observé al escuchar hablar a Enrique es que su discurso es cansino. Ideal para echarse la siesta. Su tono es monótono y triste, propio de un perdedor. El consejero estaba derrotado desde el primer momento. Era un derrotado y eso que empezó poniendo un vídeo sobre los 100 días de Pablo Casado que está pensado para levantar la moral.
Oírlo y pensar que Enrique ya sabe que no será candidato a la alcaldía de Pozuelo aunque no se lo hayan dicho aún fue todo uno. Estaba igual de derrotado que la audiencia que le escuchaba. Aún no sé qué hacían allí los afiliados que asistieron en plan masoca, casi recreándose en el descalabro.
¿A qué fueron? ¿A escuchar qué? ¿A debatir qué?
A llorar, seguro.
Lo segundo que observé fue la desfachatez con la que habló Ruiz Escudero de las mayorías absolutas del PP en Pozuelo… Y digo desfachatez porque hablaba con cierto orgullo de esas sempiternas mayorías absolutas sin decir siquiera “a mi pesar” (que era lo que tocaba), ya que Enrique intentó en dos elecciones seguidas romperlas. Una apoyando al PADE y otra siendo él mismo candidato del PADE a la alcaldía de Pozuelo. Contra el PP, claro. Y en campaña dura.
En el momento en que habló del balance de su gestión dudó… Varias veces. Dio la impresión de que no se lo sabía pese a ser el presidente. Y, ante la duda, lo resolvió con generalidades… Los lugares comunes de siempre. Fue sorprendente que se apuntase lo de regalar banderas cuando ese fue un tema impuesto desde Madrid. Eso sí, anunció que van a venir a Pozuelo grandes figuras de la política nacional y autonómica supongo que a mirarse el ombligo.
El problema fue que, en el turno de preguntas, nadie le preguntó por los graves problemas que tiene Pozuelo. Aunque en su defensa hay que decir que Enrique había desviado el tema hacia la Comunidad y hacia España. Lejos de Pozuelo. De un Pozuelo que, una vez más, demostró no conocer porque de esta villa solo habló de lugares comunes. Le tiene tanto miedo a Susana Pérez Quislant (supongo por temor a que le quite las competencias y el sueldo a su hermana Almudena) que no aportó una sola idea ni se atrevió a rectificar alguna otra y mira que esta alcaldesa ha cometido errores graves por mucho que ahora vaya de gran política…
En las preguntas se habló de Telemadrid y de cómo se la metieron doblada al PP y a él ya que formó parte de la Comisión que cambió la ley (de lo que presumió en su día) aunque le echó la culpa a C’s.
También se habló de pensiones; de lo que significa el Centro político, respuesta que cabreó a Nicolás Batalla que reivindicó la vuelta a la derecha; se habló de Cataluña; de Ángel Garrido y de Pablo Casado. De Pozuelo, poco.
Alguien preguntó por las actas del Comité Ejecutivo y el Organigrama y Enrique dijo que está todo en marcha… Un año sin transparencia pero ahora se ha acordado de que lleva en el bolsillo una linterna.
Y eso fue todo… Bueno, repitió que el Vino Español que se daría después sería gratis pero que la copa de Navidad (en Noviembre), sería pagando…
Ah, y que había lotería por si alguien quería comprar o vender…
En resumen, amiguetes de Quique, nada, que si este es el líder que va a presentar el PP en Pozuelo, apaga y vámonos.
Pero, esta vez, ya sé de que habló y, la verdad, es que tengo que rectificar. Cuando titulé “Desilusión en la Junta Local del PP” me equivoqué. Tendría que haber titulado: “Enrique Ruiz Escudero preside una Junta Local de Perdedores del PP…”
Seguiremos informando…
La Piraña del Meaques






