La concejal Mónica García Molina, según su firma
(08-12-14) Dicen los principios grafológicos básicos que la rúbrica es el dibujo inconsciente de mecanismos de defensa del Yo íntimo o sea la actitud defensiva respecto a los demás.
La firma abreviada o Visé, en cambio, representa nuestro Yo operante. Son firmas abreviadas como consecuencia de la rapidez con que se realizan. Quienes las usan suelen ser de personas que quieren simplificar su firma por tener que hacerlo continuadamente.
Con estas firmas abreviadas también creen sentirse seguros ya que, con ellas, no se identifica su nombre y eso les hace sentirse bien.
En este caso concreto, la concejala ni siquiera escribe su nombre en la antefirma. Sólo escribe su cargo por lo que parece por lo que da a entender que se siente satisfecha de su cargo. Cargo que le da, lógicamente, proyección social.
Una vez conocido que su nombre es MONICA, se supone que ese nombre es el que quiso poner en un principio. Sólo Mónica. Sin ningún apellido identificados. Nombre que, por rapidez y simplificación, ha ido derivando en un rápido Visé con una M invertida.
Para determinar el carácter de una persona, un Visé es bastante incompleto. Casi imposible. La concejala no quiere que se la conozca. No quiere. Por lo que sólo podemos decir, que los rasgos sobrealzados en arcadas representan reserva y capacidad de adaptación y que el primer trazo más alto que los demás determinaría que Mónica es una persona con tenacidad, tozudez y dotes de mando.
La velocidad al hacerla indica la actividad, velocidad de pensamiento y tendencia a pasar a la acción que tiene pero siempre desde la reserva.
Para terminar, decir que el último rasgo desciende y se repliega a la izquierda lo que incide en todo lo que hemos venido diciendo: la concejala quiere proteger su intimidad de su yo social. El ángulo más o menos marcado denota su estado de ánimo.
Colectivo Radiónica






