Mirar más allá del muro americano y encontrarse con los muros que tiene Pozuelo

Poco se puede hacer cuando más allá de la buena voluntad, uno se empeña en mirar para no ver. El juego del “patriota“ Trump, está posibilitando que todas las fuerzas mundiales orienten su discurso en dirección al muro, poco importa que el actual haya sido puesto en funcionamiento por el demócrata que retorciendo el imaginario común, fue capaz de argumentar que una felación no es una relación sexual, la respuesta estaba en los libros sagrados y salvado él, poco importaba qué podríamos pensar de la institución, porque Mónica, realmente, había sido la causante.
Curiosamente y para ampliar dicho conglomerado que separase los “ale…manitos” de los hijos del tío Sam, fue necesario el voto del, hasta el mes pasado, hombre más poderoso del planeta. Incluso, su color llegó a llamar la atención que no su procedencia de bien – social y económicamente – pero tanto estar en contra del actual, sin duda y por el bien de su país, votó a favor de la ampliación del mismo muro con Clinton.
Obama, sin duda, siempre pensó igual, no lo duden y si no que lo expliquen los dos millones que “devolvió” a Méjico, pero hay veces que la razón, es enemiga del voto prestado, pero, así se escribe la historia. Incluso su Nobel de la Paz, lleno de buenas intenciones, seguro que no le harán olvidar que durante todo su mandato, su país siempre estuvo en conflictos armados; eso sí, para ayudar a oprimidos y parias de la tierra que en el mundo hay. ¡Qué no falte una buena causa!
Traigo a colación todos estos hechos para recordarnos a todos que más allá de lo que nos sugiere a tantos el actual mandatario Useño, antes que él, otros fueron capaces de mostrarle el camino y pusieron las piedras y alambradas que hoy recorren más de mil kilómetros de frontera y pusieron a tantos de ellos fuera del país en el que todos pueden ser Presidentes, aunque en eso hemos avanzado mucho todos, pero, parece ser que hay vaqueros y… vaqueros.
En nuestra Comunidad de manera más próxima y cercana, también tenemos nuestros propios muros, muros que nuestro Consistorio no acaba de saltar, seguramente ni los ve, pero que están ahí y delatan las tantas cosas que faltan por hacer y, la primera de ellas es la transparencia (¿verdad Sr. Ustarroz?)… con esa manía de matar al mensajero…, bueno pues no sé qué pasará con el ICAM… Ya verán como algún administrativo, de medio pelo, olvidó darle a la tecla, porque ocurre siempre que la cuerda cede por el lado del más débil…
Otro muro, diario, es el de las familias de la Coca y como la Puerta de Alcalá, ahí están viendo pasar el tiempo… sin solución que las acoja.
Muros son, y muy altos la falta estímulo y diálogo con la oposición, sin duda la mejor opción es no tenerla, pero ya que están…, caña al mono y así los plenos se convierten en invitaciones a no hacer, no sea que luego nos recuerden lo comprometido y no realizado.
Y muros, por supuesto son, los que olvidando que para que ellos estén hoy aquí, primero tuvo que haber una persona que partiendo de muy poquito fue capaz de transformar de villa a ciudad y abrirles el camino en el que la falta de decoro y, permítanme, de calidad humana les imposibilitó darles el sentido homenaje que por lo que les/nos ha dejado se merecía.
¡Qué curioso!, tanta bondad y recuerdo al concejal fallecido y tan poco conocido para el conjunto de los vecinos, parque incluido – seguro que merecido – y al hombre que los trajo aquí, al vecino de todos que hicieron partir para renovar, decían… ni misa, ni oración. Pensar en calle… ¿sacrilegio?
No sé si en el pecado llevarán la penitencia, pero ya sabemos todos cómo son con los propios, para esperar algo en la oposición.
Y a todos una llamada, urgente y necesaria:
¿A qué esperamos para saltar los muros que nos rodean?
A. Nogueiro






