A propósito del concurso de fotos de AFAN con la colaboración del Ayto de Pozuelo: Otro ejemplo claro del desconocimiento que tienen de la ciudad las últimas alcaldesas peperas

Pozuelo de Alarcón es, dicen las leguas de doble filo, uno de los municipios con mayor renta per cápita y nivel cultural de España. Dicen. Sin embargo, en lo que respecta al fomento de las artes por parte de los equipos de forasteras que nos ha mandado Madrid para que nos gobiernen, la realidad es mucho más gris. Y hablo de las últimas alcaldesas que hemos tenido.
Y hablo, por poner un ejemplo, de los concursos de fotografías que se han convocado en los últimos años y que ha apoyado el Ayuntamiento.
Que yo recuerde, aparte de este de la Asociación de Familias Numerosas (AFAN), han convocado concursos el CRE@ Pozuelo, una de las peñas taurinas, una concejalía sobre Medio Ambiente e, incluso, uno de AEDAS Homes, la promotora de la urbanización de Montegancedo, parada ahora por medidas cautelares…
Un carajal, vamos…
Mientras otras ciudades de nuestro entorno apuestan por certámenes que sitúan a su municipio en el mapa cultural nacional, aquí nos han instalado en el “querer y no poder”.
Es de justicia reconocer la labor de asociaciones como AFAN y su concurso “Pozuelo es Familia”, recientemente convocado. Su iniciativa es loable. Parcial, pero plausible aunque quede en un concurso amateur, cuyo primer premio son entradas para la visita completa a “Puy du Fou”, incluyendo el espectáculo nocturno de ‘El Sueño de Toledo’; el segundo premio será unas entradas para la visita de día de este mismo parque y, por último, el tercer premio disfrutará de pases para el Parque de Atracciones de Madrid.
Y está bien. Cada uno da lo que puede.
El problema no es el concurso en sí, sino que el Gobierno de Tejero se escude en estos pequeños certámenes de corte asociativo para cubrir el expediente de su gestión cultural.
Es la política del “un poquito”: un poquito de apoyo, un poquito de visibilidad y una foto institucional con los ganadores…
Como cuando apoyaron el concurso de la UFV para remodelar las plazas Mayor y del Padre Vallet…
Dicho esto y a lo que iba, resulta incomprensible que una administración con los recursos de Pozuelo no sea capaz de articular un Gran Certamen de Fotografía que trascienda lo local y busque el Prestigio de la ciudad.
La propuesta es sencilla pero rotunda. Bastaría convocar un concurso profesionalizado con dos categorías nítidamente diferenciadas: Profesional y Aficionado.
La actual estructura condena al aficionado a competir en un entorno de “mercadillo” de ideas, y al profesional a ignorar directamente a Pozuelo como plaza de interés.
Se necesita un concurso de altura que requiriera, en primer lugar, premios económicos importantes. No hablamos de entradas para parques temáticos o menciones honoríficas, sino de dotaciones que atraigan el talento de fotógrafos de prestigio, aquellos que ven la luz y la composición como una disciplina técnica y artística rigurosa, no solo como un pasatiempo de fin de semana.
Dividir el certamen permitiría, por un lado, mantener ese tejido participativo que tanto gusta en el Consistorio y, por otro, elevar el estándar cultural de la ciudad.
Un jurado de expertos independientes, una exposición de calidad en el MIRA y una dotación económica acorde al estatus de la ciudad pondrían fin a esta sensación de maremágnum de concursos menores que solo generan ruido sin dejar huella.
La gestión de Paloma Tejero parece conformarse con el costumbrismo tras el revolcón de lo faraónico. Ya se deja llevar, incapaz de liderar una convocatoria que convierta a Pozuelo en un referente de la imagen.
La fotografía es el arte de nuestro tiempo; es hora de que el PP de Madrid deje de pensar en un Pozuelo sin vida y mande a alguien que deje de tratarla como una actividad extraescolar y le dé el lugar que merece con un concurso que, de una vez por todas, esté a la altura de los ciudadanos del Gran Pozuelo de Alarcón.
Juan Manuel Sánchez






