Vender como triunfo político sobre los vecinos (que no se hayan concedido cautelares en el Recinto Ferial) es un grave error de Tejero que la mete en una terrible Alternativa del Diablo

Entiendo la euforia de la alcaldesa Tejero. Y la de su guardia pretoriana. Entiendo que en un momento tan complicado políticamente para ella, el auto de la juez Prada Rodríguez sea su tabla de salvación…
Han sido tres años de gestión en los que ha ido de fracaso en fracaso (como en el bolero de Nat King Cole), y este soplo de aire que le da la magistrada de lo Contencioso Administrativo del Tribunal de Instancia de Madrid la ha vuelto loca…
No entiendo tanto, en cualquier caso, que lo venda con dinero de los vecinos, incluso, con los del entorno de la Avenida de Europa (representados por POZCAVIR), a todo trapo.
Una vez más, como en el escándalo de la Real Federación de Fútbol de Madrid, actúa como una hooligans de la política…
Y se vuelve a equivocar, claro.
(Ay, Jorge Navas…)
Y se equivoca mucho porque la juez no entra a resolver el fondo del litigio. Únicamente decide que no procede suspender cautelarmente los eventos del recinto ferial mientras se tramita el procedimiento principal.
La magistrada considera que POZCAVIR no ha acreditado suficientemente un perjuicio irreparable ni el alcance real de los vecinos afectados, y entiende que, en este momento procesal, prevalece el interés general de mantener unas fiestas ya programadas.
Es su criterio y hay que respetarlo.
Pero, al mismo tiempo, la juez deja claro que no prejuzga el fondo del asunto que seguirá su tramitación y terminará con una sentencia.
En su razonamiento, el juzgado recuerda que las medidas cautelares solo pueden concederse cuando existe riesgo de que el proceso pierda su finalidad o cuando se acreditan daños de imposible reparación.
En este caso, aprecia que las pruebas aportadas por POZCAVIR son insuficientes para justificar una suspensión total de todos los eventos y valora también el perjuicio que supondría cancelar unas fiestas, tanto para el interés general como para las arcas municipales.
Y menos aún cuando el Ayuntamiento seguro que le ha prometido a la juez que va a poner medidas que mitiguen esos ruidos…
Es normal que se lo crea. Ya veremos cuando llegue la hora de la vedad…
Pero lo importante es que el recurso sigue vivo.
El auto, repito por si no se lo han contado bien a la alcaldesa, no declara legal el recinto ferial, ni avala definitivamente la actuación municipal, ni desestima la demanda. No ha ganado nada. Simplemente se rechaza la adopción de una medida cautelar mientras se espera la sentencia.
Además, la propia resolución es recurrible en apelación ante el TSJ de Madrid.
Por lo tanto, bájense de la moto que se pueden caer y se pueden hacer daño.
De hecho, el propio auto insiste en varias ocasiones en que no prejuzga el fondo del litigio. Una afirmación que desmonta cualquier intento de vender esta resolución como una especie de absolución anticipada del Ayuntamiento.
O lo que es peor, una victoria sobre unos vecinos rebeldes.
Pero quizá el mayor error del Gobierno municipal sea pensar que este problema es jurídico. Y no lo es. Es, sobre todo, político.
Si el Gobierno municipal interpreta este auto como un cheque en blanco para ignorar el malestar de quienes viven alrededor del recinto ferial, puede estar confundiendo una decisión procesal con un respaldo político que el auto, sencillamente, no contiene.
Es más, creo que su señoría Prada Rodríguez ha metido a la alcaldesa Tejero en una Alternativa del Diablo.
Y ya se sabe que la Alternativa del Diablo describe un dilema extremo. Se refiere a una situación crítica en la que una persona debe elegir entre dos opciones, siendo todas ellas igualmente indeseables. Elija la que elija, siempre perderá.
Y Tejero si decide seguir adelante, manteniendo el ruido en el Recinto Ferial, cabreará a los vecinos que votarán su continuidad y la del PP en el Ayuntamiento de Pozuelo…
Y si decide suspender las actuaciones, después de la que ha montado vendiendo su triunfo sobre esos vecinos, quedará políticamente como Cagancho en Almagro.
Sin duda, la comunicación política de la alcaldesa es manifiestamente mejorable…
El Capitán Possuelo





