Isabel Díaz Ayuso ve una “trampa” en el nuevo sistema de financiación autonómico, denuncia que “va en contra de 14 de 15 comunidades” y lo acusa de sistema trilero y traicionero

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha acusado este lunes al Gobierno de Pedro Sánchez de romper la igualdad entre los españoles con la financiación singular para Cataluña y de utilizar el nuevo modelo para “comprar voluntades” de los partidos independentistas.
Durante su intervención en un desayuno informativo de Nueva Economía Fórum protagonizado por el presidente de Ifema, José Vicente de los Mozos, la dirigente madrileña ha calificado de “traición” la propuesta que el Ejecutivo llevará a las comunidades autónomas el próximo 29 de julio y ha advertido de que supone un cambio de modelo “contra 14 de las 15 comunidades del régimen común”.
“El viernes por la tarde, con 40 grados y a las puertas de las vacaciones, el Gobierno envía sus propuestas para el nuevo sistema de financiación para que un asunto de semejante importancia se vote el 29 de julio. Hacerlo así, con una España fuera de juego, es una traición y una forma de actuar propia de un trilero”, ha afirmado.
Según ha asegurado, la comunidad catalana pasaría a concentrar el 22% del sistema de financiación pese a ser “la tercera región más rica de España”, mientras autonomías como la Comunidad Valenciana o Murcia seguirán infrafinanciadas y Canarias quedará en la peor situación. La presidenta madrileña ha ido más allá y ha advertido de que el acuerdo supone un cambio del modelo territorial. “Nos llevan a algo que no somos y que Cataluña nunca fue: una nación, y España, una república federal plurinacional”, ha dicho.
En ese contexto, Ayuso ha acusado al Ejecutivo de trasladar al conjunto de los españoles “la deuda independentista” mientras permite que Cataluña mantenga gastos que, según ha señalado, otras comunidades no tienen. “Tienen dinero para embajadas, sueldos y otros gastos, además de para comprar las elecciones al presidente catalán, que habla sin tapujos de nación catalana”, ha afirmado.
La presidenta también ha denunciado un supuesto trato discriminatorio hacia Madrid en el reparto de recursos del Estado. “Los españoles ya no somos iguales ante la ley ni ante las oportunidades”, ha asegurado, antes de afirmar que la Comunidad de Madrid se ha convertido en “el cajero automático” del Estado.
Según Ayuso, ocho de cada diez euros recaudados en Madrid se destinan a la Administración General del Estado y la región debe sostener con los dos restantes la sanidad, la educación, el transporte público, las residencias y el resto de servicios esenciales. “Van apretando y apretando”, ha advertido.
Como ejemplo de ese supuesto agravio, la dirigente madrileña ha criticado el reparto de subvenciones estatales en materia cultural y deportiva. Ha asegurado que las entidades culturales radicadas en Madrid reciben únicamente el 1,59% de las ayudas directas del Estado frente al 91,8% que obtiene Cataluña. También ha denunciado que los museos madrileños no reciben subvenciones estatales y que las ayudas a instalaciones deportivas se concentran en Cataluña pese a que Madrid alberga competiciones internacionales de primer nivel.
Ayuso ha utilizado igualmente el futuro Gran Premio de España de Fórmula 1 para reivindicar el peso económico de Madrid frente al trato que, a su juicio, recibe del Gobierno. Según ha explicado, la prueba generará alrededor de 450 millones de euros anuales y 8.000 empleos directos e indirectos y se desarrollará íntegramente con inversión privada.
“Es una inversión que no cuesta dinero al contribuyente. Al contrario, todo es inversión y beneficio para la Comunidad de Madrid”, ha señalado. Incluso ha defendido que una aportación pública habría sido justificable por el retorno económico del proyecto, aunque finalmente no haya sido necesaria. En contraste, ha recordado que Cataluña destina más de 40 millones de euros de financiación pública a su Gran Premio de Fórmula 1 y ha sugerido que algunos responsables políticos intentaron impedir que Madrid acogiera la competición.






