Las revelaciones del fiscal Stampa sacuden Ferraz y meten a Leire Díez, la ‘fontanera’ del PSOE, en un gran lío con multitud de ramificaciones a Sánchez y Garzón, según X

En el corazón de las cloacas políticas españolas, el nombre de Leire Díez resuena con fuerza tras la difusión de audios grabados por el fiscal Ignacio Stampa.
Esta exmilitante socialista, bautizada como la “fontanera del PSOE” por su rol en operaciones discretas, se presentó en una reunión el 7 de mayo de 2025 como la “mano derecha” de Santos Cerdán, entonces número tres del partido, y como “la persona que ha puesto el PSOE” para indagar en irregularidades judiciales y policiales.
“Yo traslado luego”, aseguró Díez en la conversación, dejando claro su función de intermediaria en un entramado que apunta directamente a la cúpula socialista.
Los audios, presentados por Stampa como prueba en su denuncia por intento de soborno, duran tres horas y revelan un panorama turbio.
Díez, acompañada del empresario Javier Pérez Dolset, trasladó supuestas “instrucciones” de Pedro Sánchez: “El presidente dijo: ‘Que se limpie todo [lo de Begoña]'”, en referencia a la esposa del líder socialista, imputada en varios casos.
“El presidente dice que hay que acabar con esta mierda”, añadió, según fragmentos difundidos que han encendido las redes y los pasillos del Congreso.
Estas palabras no solo implican una orden directa desde Moncloa para “limpiar sin límite”, sino que vinculan al PSOE con maniobras para neutralizar investigaciones sobre Begoña Gómez, incluyendo informes policiales de la UCO.
Stampa, destituido de Anticorrupción en circunstancias controvertidas, grabó la reunión por precaución. Díez, que negó ser periodista en el encuentro, ofreció al fiscal su regreso a la Fiscalía con el “visto bueno del máximo”, aludiendo a figuras de alto nivel.
“Todo el mundo está muy inquieto” con la información en manos de Stampa, confesó, mientras intentaban sonsacarle detalles comprometedores sobre fiscales y policías implicados en casos sensibles.
Las revelaciones no se limitan a Sánchez y Cerdán. Díez aludió a un espionaje orquestado contra el propio Pedro Sánchez cuando asumió la secretaría general del PSOE, con micrófonos en su casa y saunas del suegro, alertado por Pérez Dolset.
Más grave aún, apuntó a Baltasar Garzón: “Baltasar tenía un negocio con Villarejo de puñetera madre”, refiriéndose a operaciones ilegales del exjuez, vinculado al PSOE, durante su etapa en el banquillo.
“Operaciones ilegales siendo juez, las que quieras”, remató, desvelando conexiones con el comisario Villarejo que podrían reabrir heridas del caso de las cloacas del Estado.
El PSOE, sumido en el silencio oficial, enfrenta una crisis de credibilidad. Díez, imputada y con escolta policial a cargo del Ministerio del Interior, se erige como símbolo de una supuesta “mafia delincuente y cutre” al frente del Gobierno, según críticos en X.
La Fiscalía intentó archivar la pesquisa contra ella pese a saber de su rol en Ferraz, lo que Stampa califica de encubrimiento.
“Soy la mano derecha de Santos Cerdán que no va a aparecer nunca”, presumió Díez, desmontando su defensa de independencia.
Estas filtraciones, ratificadas por Stampa en declaraciones recientes, pintan un PSOE infiltrado en la Justicia para protegerse.
Mientras la oposición clama por “higiene democrática”, el escándalo amenaza con salpicar a toda la dirección. ¿Sobrevivirá Ferraz a su propia fontanera? Las urnas, y los tribunales, lo dirán. En un país harto de cloacas, la verdad grabada pesa más que cualquier negación.
El Atalayero






