Tejero y el sorteo-espectáculo del ‘realquiler’ de 29 viviendas o la evidencia de una política de transparencia según y cómo: Ya podría montar el mismo show en las Comisiones informativas

Por fin, el Gran Pozuelo de Alarcón vivirá este jueves su espectáculo de transparencia política más esperado. La alcaldesa Paloma Tejero cumplirá uno de sus grandes objetivos:
Realquilará 29 viviendas públicas en un sorteo para jóvenes que retransmitirá en directo por YouTube… Como lo oyen. Que no nos falte de nada.
Son solo 29 (ni una más) y, para colmo, ninguna construida bajo su mandato (será solo realquiler) pero eso no importa: Lo importante para esta alcaldesa no es gestionar sino producir un acto para la cámara, con focos, discurso y escenografía de transparencia y dar el pego en Génova 13.
El evento se celebrará hoy, a las 19:00 horas, en el MIRA Teatro, con entrada libre hasta completar aforo y transmisión en streaming, además de YouTube, desde la fantástica app eAgora.
Un despliegue audiovisual impropio para lo que, en esencia, debería ser un simple sorteo ante notario.
Pero Paloma Tejero ha decidido convertirlo en una ceremonia pública, casi solemne, como si fuera el gran logro de su legislatura. Se juega mucho, la mujer.
Lo grotesco es, cómo decía, que estas viviendas no las ha mandado construir ella. Son parte de la promoción Miradores II, impulsada y construida bajo el mandato de Jesús Sepúlveda, alcalde de Pozuelo entre 2003 y 2009. El único que construyó este tipo de vivienda en esta ciudad. Las demás alcaldesas han vivido de las rentas…
Fue Sepúlveda quien, junto al entonces concejal de Urbanismo Gonzalo Aguado (que también fue alcalde), planificó, promovió y entregó las viviendas públicas de los Miradores, gestionadas por SUMPASA, la Sociedad Urbanística Municipal.
Pero esta “transparencia tejerina”, en cualquier caso, tiene trampa. Porque mientras la alcaldesa se exhibe en YouTube para sortear el realquiler de 29 pisos, el Gobierno del Ayuntamiento del Gran Pozuelo mantiene cerrados al público sus verdaderos actos importantes, políticamente hablando, y que son los que, de verdad, interesan a los vecinos porque en ellas está en juego su dinero. Hablo de las Comisiones Informativas Permanentes y Especiales.
En esas salas no hay cámaras, ni streaming, ni aforo libre. Ahí reina la opacidad. Nadie sabe qué se debate realmente en la Comisión de Urbanismo, ni en la de Hacienda y Presupuestos, ni en la de Reglamentos y Normas. Tampoco hay transparencia en la Comisión Especial de Cuentas, ni en la de Sugerencias y Reclamaciones, ni en la Comisión de Vigilancia de la Contratación. Ni siquiera hacen públicas sus convocatorias.
De esas comisiones, donde se deciden cosas de verdad, no se publica nada. No hay actas accesibles, ni grabaciones, ni resúmenes claros para los vecinos. Es más, para remate de la desvergüenza, en los Plenos se hace referencia a ellas (ya se debatió y aprobó en la Comisión) aunque no aparezcan por ningún lado. Punto Pelota.
Este Gobierno solo abre las cortinas cuando hay cámaras y aplausos, pero cierra las puertas cuando se trata de rendir cuentas o que se pueda comprobar la indigencia intelectual de sus concejales debatiendo con la Oposición y su imposición a mano alzada.
Y esa es la verdadera política de Paloma Tejero:
Transparencia escénica y opacidad institucional.
Mucha luz para el teatro y mucha sombra para el pleno.
Pozuelo no necesita espectáculos de realquiler asequible. Y menos en algo tan ridículo como 29 pisos. Pozuelo necesita alcaldesas que gestionen, no que posen (qué mala suerte ha tenido en las últimas legislaturas).
Y si la transparencia se limita al escenario del MIRA Teatro mientras la verdadera administración se oculta tras las comisiones, entonces no estamos ante una gestión transparente, sino ante una farsa retransmitida en directo.
Y ya vale.
Juan Manuel Sánchez






