Al padre de una alumna de la UFV, cabreado tras tener a su hija 2 horas atrapada en un atasco, no le basta con que el Ayto pida perdón, exige el cese de la concejala de Movilidad

Estimado director:
Soy padre de una alumna de la Universidad Francisco de Vitoria. Y estoy muy cabreado.
El jueves 22 de octubre, a primera hora de la tarde, alguien decidió asfaltar la M-515, la carretera de Majadahonda, justo a la puerta del campus.
Con la universidad llena. Con cientos de coches entrando y saliendo.
El resultado lo conoce ya todo el mundo.
Cientos de vehículos atrapados. Los periódicos de Pozuelo hablan de más de hora y media de espera en un punto y de más de dos horas en otro.
Es igual. Mi hija estuvo dentro de ese atasco. Dos horas encerrada en un coche para volver a casa después de clase. Y yo, al otro lado del teléfono, sin poder hacer nada.
A nosotros nadie nos avisó de nada. Y no parece que fuéramos los únicos. Un lector cuenta que a quienes venían de Majadahonda nadie les advirtió hasta que se encontraron las máquinas delante.
Al día siguiente, el Ayuntamiento pidió disculpas.
Reconoció que las molestias habían sido “excesivas e injustificadas” y prometió que algo así no volverá a ocurrir “nunca ni en ningún punto de la ciudad”.
Lo reconozco. No es habitual que una administración pida perdón, y se agradece.
Pero una disculpa al día siguiente no le devuelve a nadie las horas que perdió en la carretera y mi angustia de padre.
Y, sobre todo, no responde a las preguntas que muchos padres nos estamos haciendo.
¿Quién dio permiso para ese corte?
El Ayuntamiento se ha apresurado a explicar en una nota de prensa que la obra no era suya, que eran trabajos de terceros.
Lo que no cuenta es que ese tramo de carretera sí es suyo: la Comunidad de Madrid se lo cedió en 1998.
Una empresa no corta una carretera por las buenas, a media tarde de un día lectivo y con una universidad al lado.
Para trabajar en ella hace falta el permiso de su titular, y su titular es el Ayuntamiento de Pozuelo de Alarcón.
¿Lo autorizó el Ayuntamiento?
Si lo autorizó, ¿quién aprobó ese horario?
Y si no lo autorizó, ¿cómo es posible que alguien se ponga a asfaltar una carretera municipal sin que nadie en el Ayuntamiento se entere?
¿Y si el Ayuntamiento ha podido dar órdenes ahora, por qué no las dio antes?
Según el diario En Pozuelo, bastó con que ordenara a los responsables limitar los cortes a las horas de menos tráfico para que los trabajos pasaran a la madrugada, de doce a seis. Como titular de la carretera, tenía la misma autoridad el miércoles que el viernes.
¿Nadie revisó cuándo y dónde se iba a cortar?
¿Nadie pensó en los miles de estudiantes, profesores y trabajadores que pasan por esa glorieta cada tarde?
No hacía falta ser un experto para prever lo que iba a pasar. Bastaba con que a alguien le importara.
Lo que queda es lo de siempre.
Balones fuera. La obra es de otros, del permiso no se habla y la culpa, al final, no es de nadie ni nadie assume responsabilidades.
Pero, insisto, la carretera es del Ayuntamiento.
Y la responsabilidad, también.
Y alguien debe ser cesado.
Lo que pido no es nada extraordinario:
- Que las obras que cortan carreteras se hagan de noche siempre, y no solo después del primer desastre.
- Que se avise con días de antelación, con carteles en la propia carretera y directamente a la universidad, que puede hacer llegar el aviso a sus alumnos en cuestión de minutos.
- Que, cuando algo sale mal, se diga quién es el responsable.
El Ayuntamiento ha prometido que esto no se repetirá.
Muchos padres vamos a recordar esa promesa.
La víspera del atasco, por cierto, el Ayuntamiento presumía de que Bicimad había superado los 100.000 viajes en sus primeros cien días y de que iba a ampliar la red de estaciones.
Enhorabuena.
¿Pero dónde estaba la concejala de Movilidad?
¿Para qué sirve?
¿Solo para salir en las redes sociales haciendo el chorra?
Debe ser cesada.
Esa sí sería algo de un Gobierno serio.
Ella es la responsable política.
Las disculpas de las notas de prensa no sirven de mucho cuando nuestros hijos se quedan dos horas atrapados a la puerta de la universidad.
Menos titulares y más previsión.
Este ayuntamiento cada vez se parece más a la banda de Sánchez.
Juan Pozuelo, padre de una alumna de la UFV







Normal. Es lo que tiene asfaltar con el curso empezado. Como lo que está ocurriendo estos dias alrededor del Instituto Veritas. Se ponen a asfaltar a finales de octubre, y en teoría hoy por fin, asfaltan la calle Prado del Rey.
Porque claro eso no se puede hacer en julio cuando no hay colegios y la mitad de los vecinos se han ido de vacaciones. Es mucho mejor hacerlo a mitad de octubre con alumnos y vecinos todos ya en su sitio, donde va a parar.
Que dimita esa concejala, pero también el de obras y de paso la alcaldesa, que se vaya con Feijoo ya y nos deje en paz a los vecinos.
Es lo que pasa cuando sus responsables son unos cantamañanas. Gracias por su participación. Saludos