¿Qué tiene que ocultar la Directora General de Seguridad Lorena Álvarez para que aún no se haya publicado su Declaración de Bienes mes y medio después de tomar posesión? Qué raro.

Vuelvo sobre el tema como vuelve la burra al trigo.
Ya sé que soy muy pesado…
Que puedo causar hartazgo, fastidio…
Pero me lo pide el cuerpo…
Me rebelo contra la chulería…
Porque me parece una chulería que la Directora General de Seguridad, Protección Civil y Emergencias de Pozuelo Lorena Álvarez no haya publicado aún su Declaración de Bienes…
Y digo chulería por no prensar en otra cosa ahora que está tan de moda descubrir los bienes (incluidas viviendas) de los políticos…
Y, encima, con recochineo de la alcaldesa Tejero.
Y es que me parece muy fuerte que, cuando se cesó (o dimitió) al Director General Juan José de Gracia, a primeros de mes de julio por el escándalo de la Real Federación de Fútbol Madrileña, no tardaron nada en quitar a dicho personaje de la lista de las declaraciones de los Directores Generales…

Y ahora, tres meses y medio después, el susodicho de Gracia aparezca de nuevo en esa lista de declaraciones…

¿Está Tejero queriendo tapar a la señora Álvarez al mostrar que eso de las Declaraciones de Bienes es un cachondeo, en una nueva muestra de censura política camuflada, como si fuese un caos administrativo?
Las cosas que está haciendo Tejero con la transparencia, en su desesperación, empiezan a dar miedo.
¿Qué es lo que tiene que ocultar la Directora General de Seguridad de Pozuelo Lorena Álvarez para que aún no se haya publicado su Declaración de Bienes mes y medio después de tomar posesión?
Uy, qué miedo…
En un contexto político donde la transparencia, como presume la alcaldesa Tejero, y en un estándar habitual de la política nacional (donde los cargos públicos rinden cuentas detalladas de su patrimonio, desde sus viviendas hasta sus participaciones en empresas), la opacidad en el Ayuntamiento del Gran Pozuelo de Alarcón llama poderosamente la atención.
La normativa no deja margen para la discrecionalidad.
La Ley Reguladora de las Bases del Régimen Local y el propio Reglamento Orgánico de Gobierno y Administración del Ayuntamiento de Pozuelo (ROGA) estipulan que los directores generales, como personal directivo local, están obligados a presentar su declaración de bienes, actividades y liquidaciones fiscales antes de asumir sus cargos.
No es un trámite voluntario ni una cortesía hacia los vecinos; es una obligación legal vinculada a la ética pública.
Mientras que para ponerse “la gorra” de directora general, dar declaraciones en los medios de comunicación o liderar actos institucionales de la Policía Municipal sí ha habido tiempo suficiente, la rendición de cuentas sobre su patrimonio sigue guardada en un cajón.
Esta falta de transparencia dispara los rumores en el Viejo Convento.
Algunos, políticamente, graves…
Y, oiga, la Directora General de la Seguridad, Protección Civil y Emergencias exige que quien la encabece mantenga un comportamiento ejemplar.
La transparencia no es solo una obligación legal, sino el pilar sobre el que se fundamenta la confianza de los ciudadanos en sus representantes e instituciones.
Prolongar este vacío informativo únicamente alimenta una mayor desconfianza y perjuicio del poco prestigio que le queda a este gobierno municipal.
¿O hay miedo de que se sepa algo que no se quiere que se conozca?
Juan Manuel Sánchez






