El desarrollo de Huerta Grande y el monumental desprecio del alma pozuelera: El Conjunto Histórico Cultural de La Poza y El Viaje del Agua no puede ser solo un “magnífico parque”

El pasado 30 de julio, en una Junta de Gobierno Local Extraordinaria y, como siempre, de sopetón, se aprobó en manera “Definitiva del Proyecto de Urbanización del Sector UZ 2.4-02 “Huerta Grande” del Plan General de Ordenación Urbana de Pozuelo de Alarcón (Expediente PGU/2020/55)…”
De su importancia ya hablamos en su día…
Huerta Grande es Historia, con mayúscula, de Pozuelo.
Y, como la aprobación fue vendida a bombo y platillo por el Gobierno municipal, hemos tenido que esperar a conocer el Acta de aquella JGL Extraordinaria para conocer qué se aprobó exactamente.
(Un Acta, dicho sea de paso, de 78 páginas de una JGL Extraordinaria que apenas duró 15 minutos (14:45-15:00)… Ni tiempo les dio a leerla pero ahí está)
En cualquier caso, que la alcaldesa Tejero lo vendiese es lógico. Ese desarrollo lleva decenas de años siendo un proyecto importante para el centro de Pozuelo.
Pero lógico hasta cierto punto porque Huerta Grande no es un simple desarrollo urbanístico.
Es cierto que para esa política obsesiva de Tejero supone un avance evidente ya que se construirán 775 nuevas viviendas, de las cuales más de la mitad, concretamente el 56%, contarán con algún tipo de protección.
Se urbanizará, por fin, una zona que languidecía en un estado de práctico abandono. Sin embargo, detrás de las cifras inmobiliarias y de la propaganda institucional, asoma una preocupante falta de sensibilidad hacia nuestras raíces.
Entiendo que fuera importante que lo vendieran, pero…
Pero en Pozuelo siempre hay un pero…
Pero para esta ciudad, por mucho que se empeñe su Gobierno, no todo debe medirse exclusivamente en metros cuadrados construidos.
Y no lo es porque, política y sociológicamente, es muchísimo más importante para la ciudad lo que este desarrollo va a suponer para el conjunto histórico cultural de La Poza y El Viaje del Agua que está incluido en ese desarrollo.
Conviene recordar siempre que Pozuelo de Alarcón fue un municipio devastado y destruido por completo durante la Guerra Civil. Como consecuencia de aquella tragedia, nuestra ciudad apenas conserva patrimonio cultural tangible. Carecemos de esos grandes monumentos o cascos históricos antiguos que vertebran la identidad de otros municipios.
Por ello, es absolutamente fundamental cuidar, proteger y ensalzar cada piedra de nuestra historia. Rehabilitar de verdad La Poza no es un mero trámite urbanístico; es una herramienta imprescindible para intentar construir un genuino sentimiento de pertenencia a la ciudad entre nuestros vecinos. Es el anclaje necesario para cohesionar a la población y acabar, de una vez por todas, con esa perjudicial fragmentación que nos divide en “los mil pozuelos”. Necesitamos símbolos compartidos.
Sin embargo, el Ejecutivo local apenas le ha dado importancia a este tesoro más allá de una fría mención en su nota de prensa oficial: “Además, gracias a este proyecto por fin el consistorio podrá recuperar el conjunto histórico de ‘El Viaje del Agua’, como se conoce al antiguo lavadero de La Poza, catalogado como bien de interés patrimonial por la Comunidad de Madrid. Este entorno se rehabilitará y se construirá un magnífico parque”.
¿Un magnífico parque?
Ahí radica el tremendo error de concepto político. Parques magníficos y zonas verdes de primer nivel hay muchos en Pozuelo, conjuntos histórico-culturales no tenemos prácticamente ninguno. Reducir la recuperación de La Poza y El Viaje del Agua a un simple elemento paisajístico y decorativo demuestra una profunda ignorancia sobre lo que representa.
No necesitamos solo plantar árboles y poner bancos, necesitamos musealizar, interpretar y honrar nuestra escasa historia viva.
Necesitamos transformar un lugar de interés cultural en un museo al aire libre o bien convertir su legado en una pieza de exposición para que pueda visitarse, comprenderse y valorarse.
Entiendo que Tejero y sus forasteras solo piensen en ponerse las medallas urbanísticas que da aprobar un desarrollo tan importante porque ni sienten ni padecen Pozuelo. Ellas están pero se irán. Sin conocer la ciudad ni sus necesidades. Y mucho menos conocer su idiosincrasia.
Politiqueras, que dice el maestro Domingo Domené.
No digo que no haya que vender la construcción de viviendas. Digo que es más importante cohesionar la ciudad y para ello, en Pozuelo, se necesita hacer una política transversal.
Una política transversal en este municipio, como ustedes saben, es una forma de hacer política en la que la búsqueda de su identidad se aplica a todos los departamentos del ayuntamiento a la vez. No se queda en una sola área. Todos colaboran para lograr el mismo objetivo.
Y el Objetivo de Pozuelo, su política transversal, no es construir más viviendas sino acabar con los Mil Pozuelos.
Y la recuperación de La Poza y El Viaje del Agua es algo básico para conseguirlo.
Por eso no entiendo cómo no se le ha dado mayor importancia y difusión a esto.
Y no vale que digan que eso es cosa de Dirección General de Patrimonio Cultural de la Comunidad de Madrid porque sería una simpleza política indigna y, por supuesto, una alarmante desconexión con la identidad del municipio y, de paso, incapacidad para valorar el alma histórica de nuestra ciudad…
Juan Manuel Sánchez






