Pozuelo no puede perder su modelo de ciudad: Hay que concentrarse hoy para evitar que el verde deje de ser paisaje y pase a ser capricho urbanístico. Un artículo de Patricia Cabal

Hay decisiones que cambian un municipio poco a poco. Y hay otras que lo hacen de golpe. Pozuelo de Alarcón lleva años acostumbrándose a lo primero.
Acostumbrándose a pequeñas decisiones urbanísticas, a proyectos aparentemente aislados, a modificaciones que sobre el papel parecen razonables pero que, sumadas, acaban dibujando una ciudad muy distinta. Una ciudad que empieza a perder su equilibrio con su entorno natural.
Y ahora estamos ante esta situación.
Porque lo que está en juego ya no es solo una parcela, un proyecto concreto o una actuación puntual. Lo que está en juego es el modelo de ciudad.
Un modelo que, con los sucesivos gobiernos del Partido Popular (y que hoy se intensifica bajo la actuación del actual equipo dirigido por Paloma Tejero) está apostando de forma cada vez más clara por la explotación intensiva de espacios naturales y de convivencia vecinal.
Montegancedo.
El entorno del recinto ferial.
El Maisán en el Monte de Pozuelo.
El Palacio de Congresos.
No son nombres sueltos. Son piezas de un mismo patrón político.
Un patrón que prioriza el beneficio inmediato frente a la protección del entorno, que introduce usos masivos donde había equilibrio y que transforma espacios de valor ambiental en escenarios de negocio.
Pero hay algo que ha cambiado.
Los vecinos y vecinas de Pozuelo ya no están mirando hacia otro lado.
Las asociaciones se han organizado. Se han unido plataformas que no solían coincidir. Se han tejido redes entre barrios, entre colectivos ambientales, entre personas que quizá nunca antes habían participado en movilización alguna.
Y han llegado a una conclusión sencilla, pero poderosa: La salud, el descanso y la calidad de vida no son negociables.
Se nota en el tono de los carteles, en las conversaciones, en el boca a boca.
Dicen alto y claro a Paloma Tejero que no quieren “pelotazos” en entornos naturales, que no quieren ocio que genere ruido e inseguridad y que no quieren perder aquello que hace de Pozuelo un lugar donde merece la pena vivir.
Quieren ver milanos volando, no grúas dominando el horizonte.
Y por eso han convocado una concentración para hoy en la Plaza Mayor. A las 19:30 horas. Y no como un gesto simbólico sino como un punto de inflexión. Porque cuando la política institucional no escucha, la ciudadanía se organiza.
Desde Más Madrid Pozuelo lo tenemos claro.
No se trata de apropiarse de una protesta que es vecinal. Se trata de acompañarla, de defenderla en las instituciones y de llevar esa voz donde se están tomando las decisiones.
Porque lo que está ocurriendo en Pozuelo no es inevitable. Es político. Y, por tanto, puede y debe cambiarse.
La pregunta ya no es si estos proyectos van a transformar nuestro municipio.
La pregunta es si vamos a permitir que lo hagan sin contar con quienes viven en él.
Pozuelo siempre ha sido mucho más que un lugar donde construir. Es un lugar donde vivir.
Y eso, hoy más que nunca, merece ser defendido.
Pozuelo no es un decorado ni un negocio: es nuestra vida cotidiana.
Y lo que forma parte de nuestra vida merece ser cuidado, no explotado.
Patricia Cabal, portavoz de Mas Madrid Pozuelo en el Pleno del Ayuntamiento






