Alfonso Serrano en Pozuelo y yo con estos pelos: Nadie cree que haya venido a interesarse por las promociones de Viviendas en Alquiler. De 5, ha estado en 2, y 1 de ellas solo es un solar

Se nota que ya el PP de Madrid ha entrado en precampaña electoral. Es de cajón. Todos los partidos lo hacen. El tiempo vuela y hay que poner toda la carne en el asador o, lo que es lo mismo, poner el máximo esfuerzo y todos los recursos disponibles para alcanzar el gran objetivo político que es ganar las elecciones…
Por eso, la visita del secretario general del PP de Madrid Alfonso Serrano al Gran Pozuelo de Alarcón para conocer el Plan Municipal de Vivienda en Alquiler para jóvenes impulsado por la alcaldesa Paloma Tejero entra dentro de la normalidad del partido… Pero…
Pero en Pozuelo siempre hay un pero…
Pero ha sido una visita tan rara que deja más interrogantes políticos que certezas urbanísticas.
La imagen oficial pretendía transmitir gestión, eficacia y compromiso con el acceso a la vivienda. Pero cuando se observa con un poco más de atención, aparecen demasiados detalles extraños como para despacharlos simplemente como una visita institucional rutinaria de la que los grandes medios solo han informado de las declaraciones de Serrano sobre la corrupción socialista…
Era como si su visita fuese una excusa para ello (es una vieja técnica informativa) pero yo tampoco me lo creo del todo…
Estoy más por lo de “vamos a Pozuelo, hablamos de Zapatero y, de paso, cogemos agua en el cercano arroyo y animamos a Tejero que no solo está cayendo en picado sino que está arrastrando al PP”.
Serrano ha venido a ambas cosa.
La nota hecha pública es singular, por denominarla de alguna manera…
Hay cosas raras en ella…
Serrano y Tejero visitaron únicamente dos de las cinco parcelas incluidas en ese plan municipal de vivienda (la 5ª es de anteayer, dicho sea de paso). Y de esas dos visitadas, una ni siquiera ha comenzado las obras. La promoción de Coca de la Piñera sigue prácticamente en fase embrionaria pese a ser la primera que se puso en marcha aquel verano de 2023, mientras que la de la calle Murania sí presenta un estado más avanzado y podría entregarse en los primeros meses del próximo año.
Lógicamente, solo se han publicado fotos de Murania.
Entonces surge la pregunta inevitable:
¿Qué quería exactamente Tejero para llevar a Alfonso Serrano a Coca de la Piñera?
Porque visitar un solar donde parece más un ejercicio de fotografía política fracasada que una supervisión real de una política pública. No. Eso no es algo normal.
Y menos cuando la noticia que han publicado ha tenido que recurrir al eterno comodín de los desarrollos de ARPO (2.900) y Huerta Grande (434).
También llama la atención el carácter de la cobertura informativa. No fue el Gobierno quien protagonizó la difusión pública de la visita de Serrano sino el propio Partido Popular de Pozuelo. Y eso abre otro debate interesante:
¿Estamos ante una actuación institucional o ante un acto interno de partido utilizando un proyecto municipal como herramienta de promoción política partidista?
La diferencia no es menor. Porque el Plan Municipal de Vivienda no pertenece al PP. Pertenece a todos los vecinos de Pozuelo, incluidos quienes no votan al Partido Popular.
En cualquier caso, todo indica que la puesta en escena pareció estar diseñada para reforzar la imagen política de Tejero dentro del aparato regional del partido y de los vecinos de la ciudad.
La visita de Serrano, aparte de hablar de la corrupción socialista, es un simple gesto de respaldo político a una alcaldesa que necesita exhibir proyectos tangibles después de meses de fracasos sobre faraónicos anuncios, transformaciones urbanas utópicas e incumplimiento de promesas de bajadas de impuestos.
La vivienda joven sí permite vender gestión concreta. Tiene impacto social, buena aceptación pública y genera titulares positivos.
Y es que la alcaldesa Tejero está en uno de los momentos políticos más bajos de la legislatura. Su torpe política ha conseguido que los vecinos de Pozuelo, en una acción nunca vista en esta ciudad monten una concentración transversal para protestar contra su dislate político y, más perdida que el Barco del Arroz ya que solo se le ocurren fiestas y fiestecitas para compensar a los vecinos…
Es como un boxeador sonado que quiere golpear a su sombra y, claro, nunca acierta…
Cómo será la cosa que hasta ha perdido el sentido del ridículo…
¿Ha venido Serrano a animarla para que el PP no se caiga más en una de sus ciudades franquicias?
Hay tantos indicios de ello en la visita que hasta el protagonismo informativo se lo han dado a la Agrupación…
El Capitán Possuelo






