El fiasco de las Zonas de Bajas Emisiones: Un castillo de naipes que amenaza otro fracaso en la gestión de Tejero en Pozuelo (una ciudad sin contaminación) y que se comerá con patatas

El panorama de la movilidad en España se ha convertido en un auténtico caos jurídico y político. Lo que comenzó como una “traducción libre” del Gobierno de la nación sobre las exigencias de Bruselas para mejorar la calidad del aire, ha derivado en un desastre que el Ejecutivo central no sabe cómo abordar.
Las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE), impuestas por ley a municipios de más de 50.000 habitantes, están cayendo como un castillo de naipes. A golpe de sentencia, los tribunales están desmontando unas ordenanzas que, en la práctica, se han revelado como medidas clasistas y carentes de rigor técnico.
El efecto dominó es imparable. Tras las sentencias contra Madrid y Barcelona, ciudades como Gijón, Badalona, Lorca, Elche, Logroño, Santa Cruz de Tenerife, Valladolid, Castellón de la Plana y, recientemente, Guadalajara, han visto cómo su planificación de movilidad quedaba anulada. Eso sin contar otro gran número de ciudades en espera de sentencias.
El argumento de la Justicia es demoledor y recurrente: la falta de informes económicos serios que valoren el impacto real sobre los ciudadanos, especialmente sobre aquellos con menos recursos que no pueden permitirse renovar su vehículo.
Este escenario de inseguridad jurídica está a punto de llegar con fuerza a Pozuelo de Alarcón, donde el Gobierno de Paloma Tejero parece empeñado en ignorar la realidad que dictan los tribunales.
Pozuelo es una ciudad que, por su configuración urbanística y su excelente calidad del aire, no necesita las restricciones draconianas que imponen las ZBE. Sin embargo, la gestión municipal sigue adelante con un proyecto que nace herido de muerte.
Ante este despropósito, cabe hacerse preguntas incómodas que el equipo de Gobierno no ha respondido con claridad:
¿Cuánto dinero de los contribuyentes pozueleros se ha gastado ya el Gobierno de Paloma Tejero en preparar, señalizar y tramitar unas ZBE que la Justicia está tumbando en toda España?
¿Qué piensa hacer la alcaldesa con una Ordenanza que se fundamenta en los mismos errores que han llevado al fracaso a tantas ciudades en España?
Mantener este plan no solo es una temeridad económica ante la posibilidad de tener que devolver multas millonarias, como ya ocurre en la capital, sino que representa un nuevo fracaso en la gestión de Tejero.
En lugar de defender la singularidad de Pozuelo y buscar alternativas que no castiguen al conductor, la alcaldesa ha preferido plegarse a una normativa que se desmorona por momentos.
A veces da la sensación de que gobierna para ricos. Lo dicen las estadísticas interesadas. Ricos de cochazos eléctricos pero no es así aparte de que la ciudad no lo necesita…
Pero la alcaldesa Tejero tragó… Como tragó con la Tasa de Basuras o con un Recinto Ferial que nadie quería o un Palacio de Congresos que no necesitaba.
Y que, ahora también, se comerá con patatas…
Ella vive en lo suyo y a lo suyo con una carencia colosal de liderazgo político.
Manolo Pérez





