¿Qué se puede esperar del PP de Madrid, después de tres años nefastos de Gobierno del PP de Pozuelo, en los que solo nos han ofrecido despropósitos, desidia y derrota? Nada de nada. Un artículo de Pepero Pozuelero

Han pasado tres años desde que Susana Pérez Quislant se proclamó alcaldesa de Pozuelo.
No la habíamos votado, no había estado en la campaña electoral, no la conocía nadie y de su quehacer político sabíamos poco porque llegó siendo una oscura concejala y porque, de los cuatro años de legislatura, estuvo uno de baja.
Pero los planetas, hace tres años, estaban de su lado y al capricho de Paloma Adrados (que la puso segunda en su lista electoral), se unió la displicencia autoritaria de Esperanza Aguirre (a quién Pozuelo le importaba una mierda ya que consideraba que era terreno conquistado) y la cobardía de los concejales electos (que sabían lo que les venía encima pero se rilaron). Total, que entre todos hicieron alcaldesa de Pozuelo que era como hacer alcaldesa a “una vecina del cuarto”. A nadie.
Ahora, tres años después, sabemos que aquellos planetas nos engañaron miserablemente. Porque ahora, tres años después, la salud del PP de Pozuelo es muy precaria y preocupa seriamente en el PP de Madrid. Tras tres años de despropósitos y desidia, las encuestas dicen que la ciudad, que era uno de los graneros de votos del gran partido de la derecha española en la Comunidad de Madrid, ha dejado de serlo. Que está prevista la derrota.
El PP de Pozuelo empezó haciéndose trampas en el solitario, hace tres años, porque daba igual y ha terminado pegándose un tiro en un pie de imprevisibles consecuencias.
No quiero hacer recuento de todos los errores cometidos por este mal Gobierno. Tengo memoria y podría empezar a contarlos uno a uno o, en caso contrario, podría dedicar una mañana a buscarlos en El Correo de Pozuelo. En este periódico están todos. Aquí se han recogido día a día para la desgracia del PP y para la memoria de los pozueleros.
Todo ha sido soberbia, desdén y humo pero yo solo quiero escribir que nunca tan pocos le hicieron tanto daño a este partido y a esta ciudad y mira que han sucedido cosas malas desde que Martín Crespo dejó de jugar al ‘monopoly’ con calles y avenidas auténticas, pasando por el escándalo del caso Gurtel hasta terminar en una señora que odiaba la “vulgaridad” de Pozuelo y en otra, finalmente, cuya ambición es inversamente proporcional a su cortedad político-intelectual.
Y lo digo todo esto con cierta tristeza. Creo que por el número de afiliados y por lo que representa y ha representado el PP en Pozuelo de Alarcón, este partido merece mejor suerte.
La suerte está echada.
¿Qué podemos esperar en este último año de una señora que, políticamente, no sabe donde tiene la mano derecha y de un presidente del partido que solo viene a dormir y no ha sido capaz de decir la dimisión de hermana aunque solo fuese por dignidad política?
¿Qué va a hacer el PP de Madrid en estos minutos de la basura política?
¿Esperan recuperar la ilusión de los votantes cuando esta señora se ha dedicado tres años a robársela?
Me dicen que sí, que están trabajando en ello y que tienen grandes ideas para Pozuelo pero yo ya no me creo nada. De donde no hay no se puede sacar y los milagros solo se dan en las películas.
Y menos en este PP Nacional del desaliento.
Pozuelo Pozuelero






