La Junta de Gobierno volvió a dar su sorpresita en Semana Santa: Vendió la aprobación del expediente de un Acuerdo Marco (18 millones-durante 4 años) para hacer chapuzas en general

Volvió la burra al trigo. El Gobierno de Pozuelo, durante la Semana Santa volvió a su habitual oscuridad. Y dentro de la oscuridad, al susto. O, mejor, el escobazo más propio del tren de la bruja que de una Junta seria de esta gran ciudad.
Y es que el Miércoles Santo pasado se sacó de la manga otro conejo propio de desorden que reina en el Ayuntamiento o, sencillamente que es lo más probable, para ocultar sus decisiones.
El Correo de Pozuelo comentó, como siempre, la previa de la habitual Junta de Gobierno Local (JGL) en base al Orden del Día propuesto que, se supone, pasó por la Comisión General de Coordinación pero…
Pero en Pozuelo siempre hay un pero…
Pero la alcaldesa en funciones Miriam Picazo (supongo, aunque esa es otro tema habitual oscuridad) nos coló uno o varios temas (aún tampoco se sabe porque ni siquiera colgaron en la web los puntos aprobados) fuera de carta, como en algunos restaurantes…
Este fue ese Orden del Día 1 de abril de 2026:

Y como nos temíamos, volvieron al oscurantismo habitual de los Asuntos, en su caso, Urgentes… Ese recurso excepcional que este Gobierno ha convertido en normal…
Y aprobaron (sin Paloma Tejero presidiendo dicha Junta y por urgencia) el expediente de contratación del acuerdo marco para obras de reparación y mantenimiento en edificios municipales.
Y por 18 millones de euros, que es mucho, para cuatro años.
¿Pasó esta aprobación la Comisión General de Coordinación o da igual porque en el Gobierno de Pozuelo todo da igual?
¿Y para qué lo aprobaron de urgencia y qué urgencia había?
Urgencia ninguna. Pero, al parecer, para costear y agilizar los distintos trabajos en todos los edificios culturales, educativos, administrativos y asistenciales cuyo mantenimiento compete al consistorio.
No estaba en el Orden del Día pero lo aprobaron y lo vendieron, ese mismo Miércoles Santo día 1 a las 13:36, calentito-calentito…
De hecho, la alcaldesa en funciones Miriam Picazo se vino arriba y dijo, para que se notase que era la que mandaba:
“No solo estamos destinando un presupuesto muy importante al mantenimiento de todas las instalaciones municipales, sino que además lo hacemos con un sistema que nos permite responder con más rapidez y eficacia ante cada necesidad que surja en cualquiera de esos centros”.
Cosa que está muy bien, dicho sea de paso, aunque solo muestre un claro fracaso de gestión y un recurso politiquero…
Y digo que es un fracaso porque estamos a poco más de un año de acabar la legislatura y cabe recordar que en el punto 13 del programa electoral decía: “Pondremos en marcha un plan de mejora de infraestructuras de los centros educativos públicos para dar respuesta a las necesidades de los más pequeños, especialmente en las épocas de calor, con la instalación de medios para la mejora de la climatización de las aulas”.
Y en el punto 14 de ese programa electoral se decía también: “Crearemos una brigada de intervención rápida para los centros educativos públicos, para acometer de forma inmediata las pequeñas reparaciones”.
Sin embargo ahora tienen que recurrir al Acuerdo Marco. Que no estoy en contra pero había que haberlo hecho en su momento, cuando había tiempo para desarrollarlo y arreglar problemas.
En su nota de prensa, parecía que el Gobierno había descubierto la pólvora.
Pero desde el punto de vista político, y a mí entender, no es más que un recurso de propaganda política ante el fracaso.
Es una jugada clásica que permite que durante todo el año electoral (2027) se vean operarios trabajando y “mejorando el municipio” sin tener que pasar por nuevas aprobaciones en la JGL.
Aparte, claro está, que compromete el presupuesto y la gestión de infraestructuras hasta 2030 (2026 + 4 años), que vaya tela…
En cualquier caso, lo que jode es la eterna falta de seriedad en un Gobierno al que se le supone serio y que, como siempre, gobierna a oscuras.
Claro, que nunca es fácil reconocer otro fracaso con luz y taquígrafos…
Juan Manuel Sánchez






