La incoherente ministra de Sanidad Mónica García contrata con Quirón Salud (por 63.252 euros) los análisis de sus funcionarios mientras ataca a Isabel Díaz Ayuso por lo mismo

La ministra de Sanidad, Mónica García, ha otorgado a Quirón Salud el servicio de los análisis médicos de los funcionarios que trabajan en su Ministerio. Un contrato realizado por valor de 63.252 euros y que ha sido adjudicado el pasado 6 de marzo de este año, según cuenta OkDiario.
Una decisión que choca con la «guerra abierta» que ha mantenido siempre Mónica García contra la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, por la gestión sanitaria del PP en la región, acusándolos de «parasitar» la sanidad pública y buscar el «lucro económico mediante la privatización».
Entre los servicios que ofrece Quirón al Ministerio de Sanidad, según puede leerse en el contrato, destaca el reconocimiento general programado y no programado de los funcionarios, reconocimiento ginecológico y urológico, sesiones informativas y vigilancia colectiva de la salud.
Esta doble vara de medir de Mónica García ha quedado evidenciada en numerosas ocasiones, ya que no es la primera vez que contrata con Quirón servicios sanitarios después de criticar a Ayuso por exactamente lo mismo.
En noviembre de 2025, este mismo periódico dio a conocer que el Ministerio de Sanidad preparaba un nuevo contrato para contar con sanidad privada para realizar mamografías para empleadas de su cartera, mientras alaba los cribados de la pública y critica a la privada en sus actos institucionales. La última empresa que prestó este servicio, firmado un mes antes de la llegada de la dirigente de Más Madrid y ejecutado durante su mandato, fue la empresa Quirón Prevención.
El contrato decía que la cartera de Mónica García ofrecería a las mujeres que formen parte de la plantilla un «protocolo de reconocimiento ginecológico» a través de sanidad privada. La empresa adjudicataria tendrá que realizar una «exploración mamaria» a las trabajadoras, además de una «ecografía mamaria», entre otras pruebas, como una «encuesta protocolizada» o una «historia clínica ginecológica».






