La Asamblea de Madrid, tras la subida de población (entre 400.000 y medio millón de habitantes), sumará hasta diez diputados más en las próximas elecciones

El notable crecimiento demográfico de la Comunidad de Madrid, dado a conocer recientemente mediante el informe anual elaborado por el gobierno regional, anticipa un cambio significativo en el panorama político de la región: un impacto directo en la representación electoral.
Desde la victoria de Isabel Díaz Ayuso y la consecución de la mayoría absoluta en 2023, la región ha recibido a más de 300.000 nuevos residentes, y las proyecciones indican que para finales de 2026 la cifra podría situarse entre 400.000 y 500.000 personas, lo que inevitablemente implicará un aumento en el número de diputados en la Asamblea de Madrid.
De acuerdo con la normativa interna de la Cámara autonómica, corresponde un diputado por cada 50.000 habitantes. Por ello, se estima que la Asamblea debería incorporar entre 8 y 10 nuevos representantes, elevando el total de escaños a 143-145.
Este crecimiento no se limita a un mero ajuste: también implica un incremento en el gasto público cercano al millón de euros anuales en salarios, además de generar desafíos logísticos importantes. La actual sede legislativa ya opera al límite de su capacidad y la instalación de hasta diez nuevos escaños de forma simultánea supondrá un reto considerable. Cabe recordar que el reglamento contempla un máximo absoluto de 150 diputados, por lo que el hemiciclo ya se encuentra al borde de su máxima capacidad permitida.
El censo final de 2026 se convertirá así en un referente crucial para definir la composición de la Asamblea más allá de 2027. La cifra definitiva de habitantes se tomará como base para calcular los escaños correspondientes en la siguiente legislatura, consolidando la influencia del crecimiento poblacional en la política regional.
Este fenómeno no solo modifica la distribución regional de los escaños, sino que también puede afectar la representación de Madrid en el Congreso de los Diputados, dado que la región ha experimentado un incremento poblacional superior a la media nacional. Aunque no habría una variación tan grande como en la Asamblea de Madrid, se estima que el aumento poblacional podría traducirse en la obtención de entre uno y dos escaños adicionales para Madrid en el Parlamento nacional, reforzando el peso político de la región en el hemiciclo y provocando que la guerra política en la capital se recrudezca más si cabe.





