¿Tanto cuesta publicar las preguntas escritas de la Oposición (como se hizo siempre) en el Pleno para que las respuestas del Gobierno se entiendan? ¿O simplemente es para ocultarlas?

Sigo sin entender nada. Mes a mes. Pleno a Pleno. Pregunta a pregunta. Respuesta a respuesta. Y así vamos camino de tres años de legislatura… Pero lo cierto es que no hay día que el Gobierno de la alcaldesa Paloma Tejero no defraude…
Hablo de las preguntas escritas de la Oposición y de las respuestas del Gobierno. No entiendo cómo lo que debería ser un ejercicio básico de transparencia democrática se haya transformado en un juego perverso de confusión, silencios y desprecio a los ciudadanos que son los que sostienen esta falla.
No entiendo por qué se maltrata al vecino. No lo entiendo. Y mira que es fácil. Y mira que es fácil, coño.
Ya sé que estos temas del Pleno les interesan poco a los vecinos pero, vuelvo a repetir, con solo a uno que le interesen esas preguntas-respuestas, deberían ser transparentes y respetuosos.
Un vecino interesado en la gestión de su dinero, acude al documento de las Respuestas del Gobierno del Pleno de febrero a su problema (aunque siempre con mucho retraso pero eso ya sé que es imposible) y se encuentra con un espectáculo poco edificante protagonizado por la alcaldesa Paloma Tejero y su ya reconocible “Banda del Oscurantismo”: No sabe qué pregunta se hizo. Solo encuentra un mal enunciado. Es vergonzoso.
La estrategia es tan burda como efectiva: publicar las respuestas del Gobierno ocultando las preguntas originales de la Oposición es una forma de ningunearlas. De despreciarlas. De repudiarlas.
¿Tanto cuesta publicar las preguntas escritas de la Oposición (como se hizo siempre) en el Pleno para que las respuestas del Gobierno se entiendan?
¿O simplemente, insisto, es una táctica para ocultar los problemas reales, los que afectan al contribuyente?
En cualquier caso, es una tomadura de pelo convertida en estrategia política para vaciar de contenido la fiscalización del Gobierno local.
Insisto e insistiré todas las veces que sea necesario. Cuando un gobierno con mayoría absoluta de 17 concejales se parapeta en la oscuridad de una estupidez como esa, solo cabe una explicación. Tiene miedo a que se vea su pobreza política.
El resultado es un catálogo de despropósitos donde el vecino tiene que jugar a las adivinanzas.
Aquí se las dejo:
Respuestas escritas a las preguntas de la Oposición en PLENO_19_02_2026
Al revisar el catálogo de respuestas del Gobierno del pasado 19 de febrero, uno se encuentra con una mezcla de soberbia y desdén. Parecen creerse intocables y, a veces, hasta “graciosos”. Y siempre altivos. Altaneros. Vacas sagradas.
Responder a la Oposición —y por extensión a los vecinos que representan— como quien se ríe del primo tonto de la familia, degrada la institución. Es un desprecio directo a los contribuyentes que pagamos sus sueldos.
Porque el problema es que no conocemos la pregunta.
¿Por qué no conocemos la pregunta que se hace?
Les da igual que la transparencia sea un deber. Nunca pasó esto. Responden con esa jactancia que asusta porque revela un sentimiento de impunidad y al que le pese, como a mí, que se joda.
Y viene de lejos.
Porque, aunque hayamos saludado cualquier pequeñísimo cambio formal (antes era un desatino mayor), seguimos ante un Gobierno que no quiere ser fiscalizado. Todo termina en un PDF que nadie lee, archivado en la P de Papelera. Y eso no es así. No debe ser así.
Señora Tejero, ocultar las preguntas es un escupitajo en la cara de los vecinos que se han quejado de su negligencia a los miembros de la Oposición para que interesen por su caso concreto.
E insisto, de nuevo, aunque solo haya un vecino interesado, bajen de sus pedestales. Respétenlos.
Si tan orgullosos están de su gestión, publiquen las preguntas con sus respuestas y dejen que seamos nosotros los vecinos quienes juzguemos.
La oscuridad solo sirve para los que tienen algo que esconder y, en este PDF de febrero, lo que se esconde es mucha ineficiencia.
Juan Manuel Sánchez





