A la ‘Infantita’ Almudena Ruiz Escudero le ha vuelto a tocar un cargo en la tómbola política pozuelera: Va ser Tte. de Alcaldía y miembro de la JGL sin más mérito que ser ‘la hermanisima’

Me ha pedido el director que comente el nombramiento de Almudena Ruiz Escudero como Teniente de Alcalde y, por lo tanto, miembro de la Junta de Gobierno Local.
Y empezaré diciendo que no me apetece nada porque creo que es un personaje que nunca debió llegar siquiera a concejal y, en cambio, terminará la legislatura habiéndolo sido 20 años seguidos.
El Capitán Possuelo la definió como la “Chica de Oro” por haber cobrado más de un millón de euros de los vecinos de Pozuelo. Y que ahora sea elegida por la alcaldesa Tejero como Teniente de Alcaldía y forme parte de la JGL me parece un insulto a los vecinos de esta ciudad que tantos impuestos pagan.
Pero dónde manda patrón, cartuchos al cañón…
Y es que lo de esta señora es un caso singular. Y no solo en Pozuelo sino en la política municipal madrileña.
Apodada La Infantita, Almudena llegó a ser concejala por el pacto de su hermano Enrique Ruiz Escudero (se presentó a alcalde de Pozuelo en 2003 como representante del PADE (Partido Demócrata Español), creado por su padre Carlos Ruiz Soto q.e.p.d.) con Esperanza Aguirre por el que el PADE se integraba en el PP de Madrid con la condición de que Enrique fuese diputado en la Asamblea de Madrid y su hermana Almudena (que también había ido en la lista del PADE en Pozuelo) fuese concejal de esta ciudad en las elecciones de 2007.
(Enrique Ruiz Escudero había sido expulsado del PP por José Martín Crespo)
Y a partir, de ahí, la Infantita siempre fue concejala. Una elegida, vaya. Pero…
Pero en Pozuelo siempre hay un pero…
Pero para Almudena lo de concejal era solo un medio de vida y fue protagonista, entre otras cosas, de dos episodios que resumen a la perfección una forma muy concreta de entender el “servicio público”:
El primer episodio fue protagonizado por la vivienda pública que le tocó en un sorteo pero no ocupó e, incluso, presuntamente alquiló, y el segundo episodio fue sobre la subvención que recibió por el nacimiento de una hija solicitada al Ayuntamiento cuando su sueldo pasaba de los 65.000 euros anuales.
Así que, vayamos al lío…
Corría el año 2005, cuando Almudena Ruiz Escudero accedía, por sorteo, a una vivienda pública municipal para jóvenes. Era una chica de familia bien pero solicitó una vivienda pública y le tocó. Vaya suerte la suya. Pero hasta ahí, nada fuera de lo común.
El problema llega después, cuando ya era concejala con dedicación exclusiva y uno de los salarios más altos del Ayuntamiento, la vivienda seguía bajo su titularidad.
Y no solo eso, como dije más arriba, ella nunca llegó a vivir en ella.
Según se denunció posteriormente en un Pleno municipal (y ahí están las Actas), la concejala, presuntamente, alquiló esa vivienda a terceros, convirtiendo lo que debía ser un recurso social en una fuente privada de ingresos.
Todo ello mientras cobraba más de 65.000 euros brutos anuales del propio Ayuntamiento de Pozuelo en el que era concejala pero no renunció a dicha vivienda.
Legal o no, la pregunta fue otra:
¿Era moralmente aceptable que una concejala con sueldo alto retuviera una vivienda pública pensada para jóvenes con dificultades reales de acceso al alquiler?
Para la oposición, la respuesta fue no. Para el PP local, en cambio, todo se redujo a tecnicismos administrativos y a mirar hacia otro lado con la tranquilidad del que sabe que nada va a pasar.
Fue muy divertido comprobar que, tras montar la olvidable Quislant un numerito en una TV acusando a un concejal de Podemos de estar inscrito en la lista de los solicitantes de vivienda pública, se descubrió que Almudena Ruiz Escudero también seguía inscrita en esa lista.
El Correo de Pozuelo lo contó todo. Y ahí está en su hemeroteca para comprobarlo.
El segundo episodio de la que fue protagonista la señora Ruiz Escudero roza directamente el esperpento.
El Ayuntamiento de Pozuelo de Alarcón concede ayudas económicas por nacimiento de hijos. Pensadas, en teoría, para aliviar a familias con menos recursos, Almudena Ruiz Escudero decidió solicitar dicha ayuda tras el nacimiento de su hija.
En aquella época, La Infantita ganaba 65.300,30 euros/año más las bicocas propias del cargo. Tuvo una hija y solicitó, en 2015-primer semestre de 2016, la ayuda que el Gobierno de Pozuelo concede a los padres empadronados en la villa.
El pago mínimo era de 1.500 euros, de 2.000 en el caso de ingresos familiares inferiores a 75.000 euros año. Ella lo tenía. Fue acojonante.
Eso sí, con un pequeño matiz. La solicitud se presentó a nombre de su marido, no al suyo. Un detalle menor, aparentemente, salvo porque en ese momento la concejala ya percibía un salario público importante. El suficiente como para entender que pedir una subvención de este tipo podía resultar, como poco, indecoroso.
La operación fue sencilla. Cumplir el expediente, cobrar la ayuda y seguir adelante. Cuando el asunto salió a la luz, la explicación del PP volvió a ser la de siempre: se cumplían los requisitos, no había ilegalidad y, por tanto, no había nada que reprochar.
Cierto.
Pero ahí estaba el verdadero problema. Porque nadie discutió si los papeles estaban en regla sino que denunció si una concejala que vive de lo público puede permitirse exprimir ayudas y recursos pensados para otros sin que se le caiga la cara de vergüenza política.
En Pozuelo, donde miles de jóvenes no pueden ni soñar con un alquiler asequible y donde muchas familias ajustan cada euro, estos episodios no son anécdotas. Son símbolos de una forma de gobernar.
No hay más preguntas, señoría…
Bueno sí, ahora, incomprensiblemente, la alcaldesa la nombra Tte. de Alcaldía.
Poco nos pasa…
Juan Manuel Sánchez
PdT:
Solo por curiosidad y para que vean una pequeña intervención de la señora Ruiz Escudero en un Pleno de hace 8 años y su pensamiento sobre la vivienda pública en Pozuelo que tanto busca la alcaldesa Tejero… No es más pija porque no entrena…






