La Junta de Gobierno de Pozuelo de hoy vende 19 parcelas (de aquellas 68) y vuelve a abrir el debate sobre si se trata de política de vivienda o de nueva medida recaudatoria para sobrevivir

La Junta de Gobierno Local de hoy sigue en la cuesta de enero. Apenas aprueba cuatro temas. Cada día entiendo menos esto…
Parece que hubiese huelga temas caídos…
Y estamos en año preelectoral…
En fin, Paulita, allá cada cual…
Quien siembra vientos, recoge tempestades y en este Ayuntamiento se han sembrado muchos y malos vientos…
Aunque, visto el Orden del Día, de los cuatro temas de hoy, hay uno especialmente grave y que puede ser un claro ejemplo de tanto mal viento como ha sembrado este Gobierno tratando de pagar las culpas de aquella olvidable y voluble Susana Pérez Quislant y tener que buscar dinero como sea y donde sea para tapar el agujero.
Todo es como si Pozuelo hubiese cometido un pecado capital cuando es realmente el paganini de tanto dispendio y dislate… Pasado y presente.
Hoy se aprueba la adjudicación del Lote 13 (D), compuesto por 19 parcelas, dentro del expediente de enajenación mediante subasta de 68 parcelas pertenecientes al Patrimonio Municipal del Suelo (Expte. 2024/PA/034).
Se trata de un nuevo paso en una operación iniciada hace más de un año y medio por el Gobierno de Paloma Tejero y que, lejos de despejar dudas, vuelve a reabrir un debate de fondo:
¿Para qué se está vendiendo tanto suelo público en Pozuelo?
Cuando este proceso se puso en marcha, el entonces director general Juan José de Gracia (el Señor Lobo) lo presentó como “una apuesta sin precedentes” para impulsar la política de vivienda en el municipio. Nos vendió una moto.
El argumento era claro: liberar suelo público para aumentar la oferta, apoyar al sector de la construcción, fomentar la inversión privada y facilitar incluso la autopromoción de viviendas unifamiliares por parte de los vecinos. En total, se anunciaba la venta de 67.399 metros cuadrados de suelo patrimonial, de los que 35.327 metros eran edificables, por un importe global de 52,4 millones de euros.
En ese contexto, el Lote 13 (D) (ahora adjudicado) estaba valorado en 11.739.403,01 euros (IVA incluido), una cifra nada menor.
Sin embargo, año y medio después, este relato inicial empieza a oler mal.
Desde El Correo de Pozuelo ya se cuestionó entonces si esta masiva venta de suelo público respondía realmente a una política de vivienda coherente o si, por el contrario, suponía una descapitalización del patrimonio municipal, hipotecando recursos estratégicos que pertenecen a todos los vecinos…
La duda cobra ahora más fuerza. Pozuelo cuenta con importantes desarrollos urbanísticos en marcha y suelo privado suficiente para atender la demanda residencial futura. No parece, por tanto, que el municipio esté ante una urgencia real de “liberar suelo” para construir más viviendas.
Y, claro, esto lleva a plantear una pregunta incómoda pero necesaria:
¿Se está vendiendo suelo público porque es necesario urbanísticamente o porque es necesario financieramente?
El Gobierno municipal ha ido agotando los remanentes de tesorería y desprendiéndose progresivamente del Patrimonio Municipal del Suelo, una herramienta que debería servir para garantizar vivienda protegida, equipamientos y planificación a largo plazo.
Por lo tanto, para muchos, entre ellos yo, esta estrategia tiene más apariencia de operación recaudatoria que de política estructural de vivienda, especialmente tras tener que afrontar obligaciones económicas heredadas de la anterior corporación.
La adjudicación de este nuevo lote no es un simple trámite administrativo. Es una decisión política de gran calado que afecta al futuro urbanístico y financiero de Pozuelo.
Y por eso sería deseable que el Gobierno explicara con claridad qué se gana, qué se pierde y para qué se va a utilizar el dinero, antes de que el suelo público desaparezca definitivamente del balance municipal.
No entiendo que se pueda gobernar contra la ciudad…
No lo entiendo…
Este es el Orden del Día que, de nuevo, viene firmado por Antonio Iglesias. ¡Cáspita! Lo mismo ha vuelto a ser un hombre serio…

Y, como siempre, con la esperanza de que no nos cuelen otros puntos Por Urgencia (cosa habitual en el caos municipal) hasta otra…
Manolo Pérez






