El polémico Recinto Ferial, que ya cuesta casi 19 M€, se ha licitado y el día 21, miérc, se sabrá el afortunado. Hay expectación por conocer si será también el ESTUDIO MARTÍN CABALLERO

La alcaldesa de Pozuelo de Alarcón Paloma Tejero ha emprendido el camino de los grandes proyectos sin freno, sin relato completo y sin preguntas incómodas. Y lo ha hecho a golpe de expedientes, de Juntas de Gobierno y de unanimidades silenciosas.
El resultado ya no admite maquillajes: el Recinto Ferial que empezó siendo un proyecto “razonable” se ha convertido en una operación que roza los 19 millones de euros. Y eso sin contar lo que aún puede venir.

Casi 19 millones de euros que hay que añadir a los ya más de 170 millones que costará el Palacio de Congresos-Hotel que se construirá en la misma parcela junto a la Avenida de Europa. En total, casi 190 millones de euros. Puf… Y Pozuelo no es Nueva York.
Pero vayamos por partes como diría Jack El Destripador…
Todo comenzó en mayo de este año, cuando la Junta de Gobierno Local aprueba uno de los contratos más caros del mandato sin que se haya movido una sola piedra. Más de 1,3 millones de euros para redactar proyectos. Solo para papel. 870.779 euros para el proyecto básico del futuro Palacio de Congresos. 445.875 euros para el proyecto básico y de ejecución del Recinto Ferial. Por ahora solo se ha presentado el del Recinto Ferial.
(Recordar solo que por el Estudio de viabilidad Palacio de Congresos y Hotel solo se pagaron 10.203,14€ pese a ser de 80 millones de euros a Nuevos Tiempos Consultores)

Y todo adjudicado mediante procedimiento negociado sin publicidad. Un único licitador. Una única oferta. Un nombre propio: ESTUDIO MARTÍN CABALLERO, S.L.P.
(Recordar también que el ESTUDIO MARTÍN CABALLERO, S.L.P. es el que ganó el concurso convocado por el Gobierno de Pozuelo para el diseño de ese Palacio de Congresos y Recinto Ferial y del que nunca se supo quienes formaban el jurado ni se hizo público su acta)
No cuestiono la legalidad, no. Pero si digo que son datos profundamente reveladores. Cuando no hay competencia, no hay contraste. Cuando no hay contraste, el coste deja de ser discutible. El Gobierno se limita a validar una oferta conocida de antemano y a justificarla con mejoras menores de plazo.
Transparencia formal. Competencia real, ninguna.
Mientras tanto, los vecinos soportan subidas de tasas, discursos de contención y apelaciones constantes a la necesidad de transformar Pozuelo con un proyecto “emblemático” cueste lo que cueste.
Pero es lo que nos toca.
El siguiente paso llegó con la aprobación del proyecto básico y de ejecución del Recinto Ferial. Presupuesto: 11.826.319,43 euros IVA incluido. Casi 12 millones. De nuevo, sin debate público.
Curiosamente, y para lo que quieran conocerlo, hemos conseguido el Proyecto Básico de Ejecución por si alguien lo quiere leer…
PROYECTO BASICO DE EJECUCION DEL RECINTO FERIAL
En cualquier caso todo se puede ir a la papelera porque hay un detalle no menor en todo el proyecto: Los propios informes técnicos y justificadores de esta locura advierten de que las obras no pueden empezar todavía… No.
Falta la autorización clave, proyectos de urbanización y permiso de organismos externos como la Confederación Hidrográfica del Tajo (CHT).
Y, oiga, si este tema no fuera tan serio, parecería una tomadura de pelo o una huida hacia no se sabe dónde.
Es decir, se aprueba un proyecto millonario cuya ejecución está en el aire. Pero se aprueba solo. Porque el expediente avanza. Porque el carril está despejado. Porque nadie pregunta.
Y da igual las autorizaciones que se necesiten…
Claro que lo mismo, esas autorizaciones son lo último que se gestiona… No sé de procedimientos administrativos municipales…
Pero el ejemplo lo tenemos en la construcción de las nuevas Viviendas Coca, que ahí sigue el solar a la espera de esas autorizaciones de la CHT.
Y no debe ser fácil conseguirlo. De hecho, Susana Pérez Quislant hizo el primer bloque de las Viviendas Coca (el parecido a los edificios de la RDA) sin la autorización de la CHT y ya veremos dónde terminan y donde puede terminar la ex alcaldesa…
Y en eso llegó diciembre. Y con diciembre, la cifra que obliga a releer todo lo anterior. El Gobierno saca a licitación la urbanización y construcción del Recinto Ferial por 18.853.965,05 euros IVA incluido. Casi 19 millones. Urbanización y obra en un solo paquete. Plazo de ejecución: 19 meses. El coste real, por fin, aparece.
(Lo que no está tan claro es que tarden 19 meses, aunque ya no llega a las elecciones de mayo de 2027…)

La diferencia es demoledora. De los 11,8 millones aprobados semanas antes se pasa a casi 19. Siete millones más. Un salto que no se explicó. Que no se debatió. Que simplemente se materializa cuando el proyecto deja el despacho y toca el suelo.
(El día 21 de enero de 2026, miércoles, a las 12:30 horas, sabremos quién es el afortunado e este premio gordo, tras reunirse la Mesa de Contratación. Anda que si también le toca al ESTUDIO MARTÍN CABALLERO, S.L.P., qué suertaza, oiga)
El patrón es claro. Primero se monta un concurso, luego se encargan los planos, caros y sin competencia. Después se aprueba un proyecto parcial con una cifra contenida. Finalmente se lanza la licitación que revela el verdadero tamaño del desembolso. Curioso. Todo legal. Pero cuidadosamente dosificado para que el impacto político sea menor que el impacto económico.
Y mientras tanto, el mismo nombre aparece al inicio de la cadena. El mismo estudio que gana el concurso, redacta los proyectos millonarios es el que marca el punto de partida técnico de una obra que ya roza los 20 millones.
No hay ilegalidad. Pero hay un modelo raro. Uno, a veces, piensa en el que las decisiones parecen tomadas antes de pasar por los órganos formales. Malos pensamientos, sin duda. Uno, otras veces, piensa en que la unanimidad sustituye al debate y el procedimiento tapa la falta de explicación. Pero también cosa de malos pensamientos. Que soy un mal pensado.
Pozuelo ya no solo paga proyectos. Paga obras. Y las paga caras. Muy caras. La pregunta ya no es si todo es legal que, seguramente, lo será. La pregunta es por qué nunca se contó todo desde el principio. Por qué se habló de 11 millones cuando el precio real estaba esperando en la penúltima pantalla del expediente. Y, sobre todo, quién va a responder cuando el coste final vuelva a crecer, como casi siempre ocurre.
La respuesta está, seguramente, estar en el viento…
The answer is blowing in the wind, que diría Macarena…
El Capitán Possuelo





