Pasen y vean la vergonzosa Sala Fitness del Polideportivo Carlos Ruiz mientras que Tejero juega a gastar 170 millones de € en su capricho faraónico y mantiene al inútil concejal Magide

La Sala Fitness del Polideportivo Carlos Ruiz es uno de los ejemplos más claros del abandono institucional en Pozuelo de Alarcón.
Mientras la alcaldesa Paloma Tejero se entretiene en vender humo, anunciar un capricho faraónico de 170 millones de euros y mantener en su sillón a un concejal de Deportes Luis Magide, un tipo manifiestamente incapaz que nunca debió llegar a esa responsabilidad, esa Sala Fitness, con más de 2.000 vecinos inscritos, agoniza.
Y la denuncia no nos llega de la oposición ni de ninguna asociación de deportistas. Viene de los vecinos. De los propios usuarios. De quienes pagan sus impuestos y sus cuotas para encontrarse cada día con máquinas deterioradas, bicicletas de ciclo obsoletas, equipos electrónicos averiados, falta de calefacción en pleno invierno, una iluminación insuficiente que roza lo inseguro y un suelo que, meses después de ser reformado, sigue oliendo a alquitrán. Literalmente. Como si entrenar fuera hacerlo dentro de una obra abandonada.
Por no tener no tienen ni fuente de agua para echar un trago tras el esfuerzo.
Y lo más grave ya no es una sorpresa. Los usuarios avisaron por dos veces al concejal de deportes. Por escrito. El 14 de septiembre y el 18 de noviembre de 2025. Silencio administrativo. Desprecio político. Inacción absoluta. Ahora, nos cuentan que le han vuelto a escribir.
Mientras tanto, Magide sigue a lo suyo. Solo le preocupa que el equipo de fútbol de su niño gane. Cosas del amor paterno-filial. O de no saber por dónde se anda… O ser un vago…
Y Tejero mirando al tendido. Esas máquinas ya las iba a renovar Susana Pérez Quislant… Y Paloma Telero ya lo ha prometido en tres presupuestos. Pero ahí siguen.
Y el Gobierno presumiendo de ciudad “excelente”, de deporte y de bienestar e, incluso, da premios en rimbombantes galas de deporte para sacar a la alcaldesa en la foto. Un relato que se cae a pedazos cuando se cruza la puerta del Carlos Ruiz. Allí no hay excelencia. Hay abandono. No hay planificación. Hay dejadez. No hay respeto al vecino. Solo hay propaganda y fotos.
El colectivo de usuarios ya avisa: se acabó aguantar. Tomarán medidas. Y las medidas son político-electorales, ya saben… Reclamarán lo que es suyo porque no están pidiendo un lujo. Están exigiendo algo básico: unas instalaciones deportivas dignas, seguras y en condiciones óptimas. Lo mínimo. Y si no se les atiende… Ya llegará la hora de votar…
Lo que este Gobierno, con Luis Magide al frente del área de Deportes, es de traca. Ni siquiera de atender a los usuarios.
Pero pasen y vean la vergonzosa situación:






No tengo más que decir…
Me he quedado sin palabras
Juan Manuel Sánchez





