Esta es la realidad del fracaso de Paloma Tejero: Empezar otro año más (y van tres en esta legislatura de cuatro y con mayoría absoluta) sin presupuestos no parece que sea muy serio

Hay fracasos que no necesitan grandes escándalos para ser evidentes. Basta con repetirlos.
Pozuelo de Alarcón comienza 2025 sin presupuestos municipales, y no es una anomalía puntual ni una herencia incómoda: es el tercer año consecutivo en esta legislatura de cuatro que el municipio arranca el calendario sin cuentas aprobadas.
Y todo ello con mayoría absoluta del Partido Popular y con Paloma Tejero al frente del Ayuntamiento. Y, la verdad, no parece que sea muy serio.
Los datos son tozudos y las fechas también.
En 2024 se echaron a andar el 2 de abril de 2024.
Y en 2025 se pusieron en marcha el 14 de enero de 2025
Este ano vuelve a pasar: Pozuelo vuelve a empezar el año igual. Sin presupuestos. Sin planificación. Sin explicaciones convincentes. Y mintiendo. Porque lo que ha vendido del Presupuesto de 2026, que baja respecto al de 2025 (que fue una locura) es una mentira como la catedral de Burgos.
Cuando un gobierno en minoría no logra aprobar unas cuentas, se puede hablar de bloqueo político. Cuando un gobierno con mayoría absoluta no lo consigue, lo que hay es incapacidad de gestión. No hay socios que negociar, no hay oposición que pueda tumbar nada, no hay excusas externas. Todo depende del propio equipo de gobierno. Y ahí es donde la figura de la alcaldesa queda en evidencia.
Los presupuestos no son un trámite administrativo más. Son la herramienta básica para definir qué se hace, cuándo se hace y con qué recursos. Empezar el año sin ellos implica parálisis, improvisación y prórrogas automáticas que impiden poner en marcha nuevas inversiones, mejorar servicios o responder a necesidades urgentes de los vecinos.
Gobernar a base de prórrogas no es gobernar: es ir tirando.
Lo más grave es que esta situación se ha normalizado. Tres años seguidos sin presupuestos en plazo indican que el problema no es técnico, sino político y organizativo. O el equipo no sabe priorizar, o no hay liderazgo suficiente para coordinar áreas, o simplemente no se considera una urgencia real. Cualquiera de las tres opciones es preocupante.
¿O es acaso que no se trabaja en el Ayuntamiento de Pozuelo y siempre les pilla el toro?
Es que sería el colmo de los colmos.
¿Son nuestras gobernantas, además de inútiles, unas vagas que no le pegan un palo al agua?
Pregunto.
Paloma Tejero llegó a la alcaldía con un discurso de gestión eficaz, solvencia y continuidad. Sin embargo, la realidad demuestra que ni siquiera con todas las herramientas a su favor ha sido capaz de cumplir con lo más básico. No hablamos de grandes proyectos estratégicos ni de visiones a largo plazo (la mayoría de ellos caprichosos y contra la ciudadanía) sino de presentar y aprobar un presupuesto en tiempo y forma.
Mientras tanto, el Gobierno funciona en piloto automático, los anuncios se multiplican y las notas de prensa sustituyen a la planificación real. Pozuelo, uno de los municipios con mayor renta de España, se permite el lujo —o la irresponsabilidad— de no saber a qué atenerse cada inicio de año.
Entre otras cosas porque su alcaldesa no tiene claro qué tipo de ciudad quiere…
Está en el Gran Pozuelo de Alarcón como un paso más en su carrera política…
Un paso para atrás salvo que influyan otras circunstancias políticas, claro.
Manolo Pérez





