Ecologistas en Acción impugna los caprichosos acuerdos sobre el Recinto Ferial y el Palacio de Congresos: Y Tejero, para salvar su trasero, usa torticeramente su “rodillo” en forma de JGLs

Mientras los vecinos de Pozuelo de Alarcón andaban entre villancicos, cenas de empresa y compras de última hora, en el Pasillo del Infierno del Ayuntamiento se cocinaba, a puerta cerrada y con nocturnidad política, uno de los movimientos urbanísticos y económicos más relevantes —y más turbios— del mandato de la alcaldesa Paloma Tejero.
Y es que sin anuncios, sin explicaciones públicas y sin el menor interés en que los contribuyentes se enteraran, la caprichosa alcaldesa movía ficha.
Todo deprisa, en silencio y aprovechando el letargo navideño…
Como si gobernar con mayoría absoluta le diera derecho a hacerlo todo a oscuras.
Torticeramente.
El 18 de diciembre de 2025 (y nos hemos enterado por casualidad ya que no se había publicado nada hasta el día 23) la alcaldesa Tejero celebró una Junta de Gobierno Local Extraordinaria y Urgente a las catorce horas y once minutos en las dependencias del Centro Cultural Mira que duró, exactamente, nueve minutos y en la que faltó Lucía Molares.
Curiosamente, hay que señalar que a las 14 horas había empezado, en ese mismo lugar, la Copa de Navidad del Ayuntamiento.
No tengo palabras para calificar tan poca seriedad política ni tanto desprecio a los trabajadores del Ayuntamiento y a los vecinos que le pagan su gran sueldo.
En ese tiempo récord de nueve minutos, el Gobierno municipal aprobó por unanimidad la tramitación de un macrocontrato de casi 19 millones de euros para la urbanización de la Fase R del APR 4.3-10 (M-503–Carretera de Aravaca) y la construcción de un nuevo Recinto Ferial (en la parcela DT-P-1.) con un plazo de ejecución de diecinueve meses. Sin debate reflejado. Sin explicaciones posteriores. Sin comparecencias públicas.
(O sea, que Jorge Navas hace lo mismo que Laura Pérez de Ziriza pero con cara de persona importante)
Un ejercicio de opacidad difícil de justificar, incluso para los estándares de este mandato. Un gesto que huele a desesperación política porque a la alcaldesa apenas le quedan diecisiete meses de legislatura y está desesperada…
¿Y qué razón real había para este brutal atropello a la transparencia y a la política racional?
Algo muy sencillo. Tejero se había enterado de que Ecologistas en Acción había presentado un recurso de reposición contra ese proyecto de urbanización en el que la alcaldesa tiene puesta toda la carne en el asador para salvar el fracaso de su legislatura.
El motivo del recurso es demoledor: La ausencia total de la evaluación de impacto ambiental, un requisito obligatorio por ley estatal y por normativa europea.
No es que el informe sea insuficiente.
No es que esté pendiente.
Es que no existe en el expediente administrativo.
Y sin evaluación ambiental no hay desarrollo urbanístico válido. Es un paso previo imprescindible y su omisión invalida todo lo que venga después.
El proyecto fue presentado en septiembre de 2024 con gran escenografía institucional, vídeos promocionales, renders espectaculares y la presencia de la presidenta de la Comunidad de Madrid. Mucha foto. Mucho titular. Pero más de un año después, lo esencial sigue sin aparecer.
En ese contexto, la JGL extraordinaria y urgente del 18 de diciembre dejó de parecer un trámite inocente y empezó a mostrar su verdadero rostro: La huida hacia adelante.
Aprobar, adjudicar, comprometer gasto, generar derechos de terceros antes de que el asunto termine en un juzgado. La estrategia es conocida y vieja como el urbanismo opaco: Cuanto más avanzado esté el procedimiento, más difícil resulta dar marcha atrás.
El propio expediente reconoce que se trata de una tramitación anticipada, condicionada a la existencia de crédito suficiente en los presupuestos de 2026 y 2027.
La Intervención General lo deja por escrito: La operación depende de Remanentes de Tesorería (con lo que empieza a haber explicación a las barbaridades del Presupuesto 2026 aprobado) y de que dicho presupuesto cuadre.
Aun así, se corre. Se aprueba. Se acelera.
Y por si fuera poco, el martes 23 de diciembre, Paloma Tejero remató la operación en una Junta de Gobierno Local ordinaria pero convocada un día antes de lo habitual y sin anunciarlo tampoco.
De esa manera casi subrepticia, se aprobó también el estudio de viabilidad para la concesión de obra pública destinada a la construcción y explotación de un Palacio de Congresos y Hotel en las parcelas municipales DT-P-2 y DT-P-3, dentro del mismo ámbito urbanístico.
Venga, que no nos falte de “na”
Un escándalo estratosférico.
No me explico cómo lo consiente Isabel Díaz Ayuso.
Había que echar a andar como fuese estos dos caprichos urbanísticos contra la voluntad de muchos vecinos y a precio de oro.
De las condiciones reales del estudio de viabilidad del Palacio de Congresos y del Hotel no sabemos nada. Nada se ha explicado. Nada se ha publicado. Todo llegará, si llega, cuando ELLA quiera y se publique el Acta de esta JGL del martes 23. Aunque cuesta no recordar al Estudio Caballero, el mismo que ganó aquel concurso oscuro del que nunca se publicó el acta del jurado.
Pozuelo no es el cortijo de Paloma Tejero ni el Ayuntamiento una gestoría privada aunque ella lo crea.
Estamos hablando de decisiones millonarias, de suelo público y de proyectos que marcarán el municipio durante décadas. Y, lo que es peor, contra la voluntad de los vecinos que merecen transparencia. No una tramitación exprés en plenas Navidades.
Y solo para que Tejero salve su trasero, político claro…
Empiezan a cuadrar también la dimisión del Director de Hacienda y el cabreo de la propia Concejala de Hacienda…
Esta parece ser la trampita de los incomprensibles presupuestos de 2026.
El Capitán Possuelo





