Pedro Sánchez convirtió el Hipódromo de la Zarzuela en un refugio dorado para sus amigos y daba igual que supieran de carreras de caballos o no, ya que lo importante era el sueldo

El Hipódromo de la Zarzuela, un enclave histórico y emblemático en Madrid, ha trascendido su función deportiva y lúdica para colocarse en el centro de la polémica política.
En los últimos años, este espacio, gestionado por la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), ha sido señalado como el presunto destino de algunos cargos políticos y personas cercanas al círculo del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.
Esta controversia ha avivado el debate sobre el uso de las entidades públicas como posible “refugio” para amigos y colaboradores políticos.
La sombra del clientelismo planea sobre varios nombramientos clave en la estructura del Hipódromo. Tres nombres destacan particularmente en esta narrativa: Ernesto Gasco, Maritcha Ruiz Mateos y Francisco Salazar.
Los Nombres Clave
Ernesto Gasco, expresidente del Consejo de Administración del Hipódromo de la Zarzuela, es una figura de larga trayectoria en el socialismo vasco y persona cercana al presidente Sánchez. Su nombramiento se produjo tras su salida de la Delegación del Gobierno en el País Vasco, momento en el que el Hipódromo se convirtió en su nuevo destino.
Por su parte, Maritcha Ruiz Mateos, una política que ha desempeñado roles de importancia tanto en el Gobierno de Navarra como en el Ayuntamiento de San Fernando de Henares (Madrid), fue nombrada presidenta del Consejo de Administración del Hipódromo antes de la etapa de Gasco. Su perfil también se asocia a la órbita de confianza del PSOE y, concretamente, del entorno de Pedro Sánchez, ya que fue su jefa de prensa.
El trío lo completa Francisco Salazar, quien fuera secretario de Estado de Justicia y cuya trayectoria también ha estado estrechamente vinculada a la dirección del Partido Socialista. Su incorporación al Consejo de Administración del Hipódromo refuerza la percepción de un patrón de nombramientos con un marcado sesgo político. Fue el antecesor de Ruiz Mateos.
La sucesión de estos nombramientos en un organismo público adscrito a la SEPI ha generado críticas por parte de la oposición y de la afición, que lo interpreta como una estrategia para recolocar a figuras del partido en puestos bien remunerados, utilizando el Hipódromo de la Zarzuela como un conveniente “destino de descanso” tras sus servicios políticos.
El Salario del Presidente
La transparencia en los organismos públicos es un tema de interés recurrente, y las retribuciones de los altos cargos no son una excepción.
En cuanto a la pregunta sobre cuánto gana el Presidente del Hipódromo de la Zarzuela, el salario se establece de acuerdo con las tablas retributivas de la SEPI, a la que está adscrita la empresa que gestiona el Hipódromo (Sociedad de Fomento y Cría Caballar de España, S.A.).
Según los datos de transparencia de la propia SEPI, las retribuciones de los presidentes de las sociedades del grupo pueden variar, pero se enmarcan dentro de los límites y categorías salariales establecidos para el sector público empresarial.
El año 2023, la retribución anual bruta fijada para el cargo de Presidente del Consejo de Administración del Hipódromo de la Zarzuela (ocupado en ese periodo por Maritcha Ruiz Mateos) fue de 109.288,38 euros. Esta cifra incluye el salario base y otros complementos fijos, y se encuentra publicada en el Portal de Transparencia de la SEPI como parte de la información sobre las retribuciones de los altos directivos de sus sociedades.
Es importante señalar que estas cifras se actualizan anualmente conforme a las leyes de presupuestos y las directrices de la SEPI.
En resumen, el Hipódromo de la Zarzuela, con su belleza arquitectónica e histórica, se ha convertido, a ojos de sus críticos, en un ejemplo de cómo los organismos públicos pueden ser utilizados para recompensar lealtades políticas, poniendo el foco en la necesidad de criterios de mérito y capacidad más estrictos para los nombramientos en la administración estatal.
María Alarcón






