Las mentiras en el Gran Pozuelo de Alarcón tienen las patas muy cortas: El ¿arreglado? concurso para remodelar las Plazas del Centro es excluyente y Miriam Picazo mintió en Pleno

Hay mentiras pequeñas, mentiras grandes y luego están las mentiras de Paloma Tejero, la forastera de Boadilla del Monte, y su primera teniente de alcalde, la forastera de Aranjuez Miriam Picazo.
Y es que las mentiras de este Gobierno municipal no son solo falsedades, son insultos. Insultos a la inteligencia de los vecinos de Pozuelo, insultos al sentido común y, sobre todo, insultos a la dignidad institucional de un municipio que siempre fue ejemplo de buena gestión y rigor. Hasta que llegaron ellas.
Hace semanas, la concejala de Más Madrid Patricia Cabal alertó en El Correo de Pozuelo de que el Gobierno se había sacado de la manga un “concurso de ideas excluyente” para remodelar las emblemáticas plazas Mayor y Padre Vallet, del Centro de Pozuelo, ya que solo permitía participar a una universidad de Pozuelo, la Francisco de Vitoria.
No a los vecinos, no a los profesionales del municipio, no a los colegios profesionales, no a expertos urbanistas… Solo a una universidad. Una chapuza discriminatoria y sin precedentes.
Al día siguiente, El Capitán Possuelo, en su columna de este periódico, volvió a señalar el hedor a enjuague que desprendía esa ocurrencia. Un concurso de la Señorita Pepis para estudiantes de la UFV, con premios ridículos y una pinta horrible desde todos los ángulos.
Un parche mal pensado para tapar la falta de proyecto de un Gobierno que improvisa como quien mueve muebles viejos de un trastero.
Y entonces llegó el Pleno del Ayuntamiento de noviembre. Y Patricia Cabal preguntó por esa convocatoria excluyente en una pregunta escrita para respuesta escrita. Y Miriam Picazo, la primera teniente de alcalde (que dicen está muy cansada de Pozuelo), respondió con una solemnidad que solo puede tener quien está dispuesta a decir cualquier cosa aunque no se la crea ni ella.

Afirmó, como pueden ver que “en ningún caso se trata de una convocatoria excluyente, sino de una experiencia de trabajo conjunto con el tejido educativo local”.
Ahí es nada. “Una experiencia de trabajo conjunto con el tejido educativo local”. Ni ella sabe qué significa. Yo, desde luego, reconozco mi ignorancia. No sé qué significa esa patochada vacía aparte de ser un eslogan para cubrir la nada absoluta.
Pero ahora sabemos que, además, era mentira. Una mentira como un templo.
Y es que el pasado viernes, el BOCM publicó la convocatoria oficial de dicha chorrada discriminatoria y dejó en evidencia, negro sobre blanco, lo que Cabal había denunciado y lo que Picazo negó.

El punto primero, como puede verse, afirma que solo pueden participar los alumnos del Grado de Arquitectura de universidades con sede en Pozuelo de Alarcón. Y el punto segundo lo remata: solo pueden presentarse universidades con sede en Pozuelo. Y como todos saben, insisto, en Pozuelo solo hay una universidad con ese grado de Arquitectura, la Francisco de Vitoria.
Excluyente. Limitada. Dirigida. Lo que dijo Picazo era falso.
A esto hay que sumarle que los premios son de vergüenza ajena: 1.500 euros, 1.000 y 500. Para rediseñar las dos plazas más emblemáticas del municipio, premios que no llegan ni a limosna.

Y, por si faltaba algo, el propio BOCM establece un procedimiento hecho a medida: Son las universidades las que deben presentar la solicitud, con una sola candidatura, en apenas siete días hábiles a partir del viernes pasado.
¿Es un concurso preparado para que gane un alumno de la Universidad Francisco de Vitoria?
¿O simplemente es para hacerle publicidad a la Universidad Francisco de Vitoria?
No lo sé. Pero blanco y en botella.
Por el Amor de Dios, es que ya ni se tapan…
En cualquier caso, lo que vemos es que es el Gobierno miente, que oculta, que manipula y que cree que los vecinos de Pozuelo son tontos.
Pero las mentiras de Tejero y Picazo tienen las patas muy cortas.
Y, una vez más, las hemos pillado…
Qué pena de Pozuelo de Alarcón…
Ay, para lo que te han dejado Miguel Ángel Prieto Miñano, Director General de Medio Ambiente, Vivienda y Embellecimiento y Desarrollo de la Ciudad.
Ay, ay…
Manolo Pérez






