La célula desarticulada de la organización criminal venezolana “Tren de Aragua” arreglaba la droga tusi en un piso de El Cañaveral y se preparaba para la guerra con otras bandas

La primera noticia en España del famoso Tren de Aragua llegó hace año y medio, cuando la Policía Nacional detuvo en Barcelona a Jason Robert Guerrero, hermano del líder y miembro destacado de la mafia.
Los agentes españoles ya trabajaban entonces con la posibilidad de que el Tren de Aragua quisiera extender sus operaciones a Europa.
En el tiempo transcurrido entre esa operación y la caída de la primera célula de 13 miembros en Barcelona, esta mafia venezolana ha alcanzado la fama tras ser declarada organización terrorista por Estados Unidos y otros países de la región. En el resto del continente su protagonismo no deja de crecer. En la actualidad se desconoce el paradero de su líder.
El Tren de Aragua (TdA) es una pandilla carcelaria, la más famosa de Venezuela, nacida en la prisión de Tocorón. A la cabeza, el famoso Héctor Rusthenford Guerrero Flores, conocido con el alias del Niño Guerrero, sobre quien pende una recompensa de 250.000 dólares desde que huyera de Tocorón a finales de 2023. La banda ha extendido sus tentáculos desde 2018 por todo el continente escondida entre los emigrantes venezolanos y en connivencia con el chavismo hasta competir en fortaleza con los cárteles de Sinaloa y Jalisco Nueva Generación, con la Mara Salvatruchas y con la guerrilla colombiana del Ejército de Liberación Nacional. Y esta es una de las grandes paradojas: siempre ha tenido más peso fuera del país petrolero que en su interior.
Se dedicaba a la extorsión, sicariato, tráfico de personas y de armas, prostitución y microtráfico de drogas. A sangre y fuego se ha convertido en el enemigo número uno en Perú y Chile y en un quebradero de cabeza para las autoridades de otros países de Sudamérica. Muchas dudas hay sobre su participación en el narcotráfico a gran escala, pese a la insistencia de EEUU.
Y funcionaba como un sistema de franquicias, con grupos dispuestos a delinquir que aprovechan la marca reconocida y exportan el modelo al exterior. El vínculo es más o menos directo entre el TdA original de Venezuela y sus ramas filiales a nivel regional, una expansión sin un alto grado de inversión.
Su fama viene porque Donald Trump la etiquetó como organización terrorista nada más regresar al poder, incluso aseguró hace semanas que una de las primeras embarcaciones hundidas en el Caribe por fuerzas estadounidenses pertenecía a esta mafia transnacional.
Pero sobre todo, Trump usó la presencia de algunos de sus miembros en Estados Unidos para acusar a muchos de los emigrantes venezolanos deportados de pertenecer a la banda, simplemente por llevar tatuajes, una moda masiva en los barrios populares venezolanos. Su incidencia en territorio estadounidense está por comprobar más allá de la propaganda gubernamental. Argentina, Perú y Ecuador también han declarado terrorista al TdA, eso sí, sin la contundencia de Washington, pese a tener muchos más motivos.
La connivencia del Tres de Aragua con el chavismo está demostrada incluso por la Fiscalía de Chile, que ha investigado desde febrero de 2024 el secuestro, tortura, ejecución y entierro bajo cemento, metido en una maleta, del teniente rebelde Ronald Ojeda. Según los fiscales, Diosdado Cabello, número dos de la revolución, contrató al Niño Guerrero para que llevara a cambio la acción de represión transnacional en Chile, además de situar a un miembro de la Inteligencia venezolana al frente. Según el fiscal Zair Mundaray, que conoció de cerca las andanzas del TdA antes de exiliarse de Venezuela, esta mafia no existiría sin el chavismo.
Las células del Tren de Aragua desarticuladas el pasado viernes en España se preparaban para la guerra con otras bandas. La organización venezolana tenía células autónomas que dirigían treintañeros y llevaba al menos dos años introduciendo miembros poco a poco para formar esos grupos.
Fuentes de la CGI explican que El Cañaveral era uno de los centros de mando de la célula del Tren de Aragua desarticulada, donde ha sido desmantelado un laboratorio para la fabricación de tusi, una droga sintética que mezcla cocaína, MDMA, ketamina y otras sustancias. La célula también operaba desde la zona del Raval y Arc de Triomf, en Barcelona, donde también se ha desmantelado otro laboratorio.
Los laboratorios estaban instalados en pisos porque no requieren de mucha infraestructura: “Hay que abandonar el concepto de un complejo laboratorio de cocaína porque el tussi es muy fácil de fabricar. Es cuestión de mezclar, cocinar, calentar, dejar enfriar y echarle un poco de colorante. Prácticamente se puede hacer con una simple sartén y un molinillo de café”. Prueba de ello es que los narcos guardaban el material para la fabricación de las drogas sintéticas en simples bolsas del Mercadona y del Alcampo.
En total, la Policía incautó un kilo de cocaína y algo más de un kilo de tusi, “una cantidad considerable teniendo en cuenta que hasta ahora el mayor alijo de tusi hallado en España es de 13 kilos”. También incautaron otros estupefacientes sintéticos y marihuana. Principalmente distribuían la droga en España, pero también se detectó un envío a Francia, aunque la policía francesa descarta que el Tren de Aragua se haya instalado dentro de sus fronteras. De momento, España sigue siendo el único país europeo que ha detectado la presencia de esta organización.
Según ha informado la Policía, la operación, denominada Interciti, tuvo una primera fase en marzo de 2024 cuando fue arrestado en Barcelona el hermano del líder internacional de la organización, mientras que en la segunda fase arrestaron el 29 de octubre a 13 miembros del grupo: ocho en Barcelona, dos en Madrid y tres en Girona, A Coruña y Valencia. Cuatro de los 13 detenidos, nacidos en Venezuela y considerados los jefes de esta célula, ya han ingresado en prisión por orden del juez Antonio Piña de la Audiencia Nacional.






