Una cuenta pendiente por un robo de droga, principal hipótesis del secuestro del Niño Juan, que sigue cerrado en banda y, asustado, se niega a dar información a la Policía

Juan María G. P., el delincuente conocido como Niño Juan, español de 38 años, sigue mudo. Al menos, de cara a la Policía Nacional, que no cesa en sus pesquisas para esclarecer el secuestro que sufrió la noche del pasado 31 de octubre en plena calle de Carabanchel.
«Está acojonado», dicen las fuentes consultadas por ABC, que insisten en que tampoco su familia ni el resto de su entorno de confianza quieren aportar información sobre lo sucedido. Extraña, incluso, que saliera con vida de lo sucedido, aunque sí resultó herido de bala en una pierna, como advertencia última de lo que vendrá después.
La hipótesis principal que se maneja es que el butronero, explican estos informantes, se quedara con una partida de droga y hayan querido ajustarle las cuentas. Se desconoce si dio a la mafia, que se lo llevó, datos al respecto del supuesto ‘vuelco’ (como se conoce en el argot el robo de sustancias a otros traficantes), es decir, si ‘cantó’ lo que le exigían; o convenció a sus captores. Otra posibilidad es que finalmente no lo ejecutaran por verse con el aliento policial encima.
El mensaje al Niño Juan y a sus compinches en el asunto, desde luego, ha llegado como ellos querían, según afirma ABC.
Juan María G. P. salió de una prisión francesa, tras planear el asalto al palacio de Fontainebleau, cerca de París, en febrero de 2022. Desde entonces, sospechan que pudiera estar metido en el mundo del narco y que en estos tres años, como ocurrió en su etapa de ladrón, se granjeara numerosos enemigos: «Le ha hecho muchas perrerías a otra gente».
El Grupo XII de Policía Judicial de Madrid, experto en atracos y extorsiones, está al frente de las pesquisas, por mucho que la víctima no haya querido poner denuncia. En medios policiales insisten en que «hay mucha droga rondando y se la roban los unos a los otros». Uno de esos cargamentos sería en los que habría estado metido Juan María, más allá del negocio de hostelería que ha montado en el sur de Madrid.
(Gentileza de ABC)




