El juguete roto de la Ultra-Izquierda Pablo Iglesias (desde su chalet de Galapagar) hace una llamada golpista al totalitarismo para reventar a la derecha, y en X lo crujen

En las redes de X, el antiguo Twitter, el nombre de Pablo Iglesias se ha convertido en sinónimo de delirio totalitario. Hace un par de días, el exlíder de Podemos lanzó, desde su gran chalet de Galapagar, una propuesta que ha encendido las alarmas: un pacto con el PSOE para “reventar a la derecha” y purgar a jueces y periodistas críticos.
No es una boutade de un tertuliano cualquiera, un exvicepresidente del Gobierno español abogando por una purga estalinista en las instituciones democráticas.
En X, la indignación ha sido unánime: usuarios de todos los espectros lo tildan de golpista, de aprendiz de dictador, de revivificador de la Guerra Civil. Y con razón. Estas declaraciones, las más graves de los últimos años, no son solo un exabrupto; son un manual de demolición de la democracia española.
El escándalo estalló como un petardo en una polvoreara.
@Malules7532791, una voz desencantada con la política actual, lo resumió sin piedad: “Podemos cambia de estrategia porque se hunden en las encuestas!!!! Iglesias ofrece al PSOE un pacto totalitario para «reventar a la derecha» y purgar a jueces y periodistas“.
En X, donde las palabras vuelan como balas, este post acumuló cientos de likes y reposts, reflejando el pánico colectivo ante un hombre que, una vez en el poder, huyó como un ratón, pero ahora sueña con venganzas medievales.
¿Reventar a la derecha? Eso huele a checas y fosas comunes, no a debates parlamentarios.
Y purgar jueces y periodistas: puro manual franquista, pero invertido.
Iglesias, el autoproclamado antifascista, invoca el fantasma de la Guerra Civil con una saña que avergonzaría hasta a los más radicales de su propio partido.
La deriva es clarísima, y X no perdona.
@Heisembergjr, un usuario que no se anda con chiquitas, lo comparó directamente con el 36: “La misma deriva que en el 36…elmorogresiamo socialcomunista“.
No es exageración. En un país que aún lame las heridas de sus divisiones fratricidas, Iglesias ofrece un pacto que suena a golpe de Estado disfrazado de progresismo.
Imaginen: el PSOE, ya debilitado por sus propios errores, aliándose con este juguetito roto de la izquierda radical para “limpiar” el Poder Judicial de togas incómodas y silenciar a plumillas que no bailen al son de La Moncloa.
@AndNum26, un católico tradicionalista, lo despachó como a un “aprendiz de Stalin“.
Stalin, sí: el que purgó a millones, empezando por sus propios camaradas.
¿Es esto la izquierda del siglo XXI? ¿O un regreso al gulag con acento madrileño?
En X, las reacciones se multiplican como virus. @perezpuerto52, economista y observador del circo político español, soltó: “Este tío está loco !”.
Loco, sí, pero peligroso. Iglesias no es un meme caduco; es un exministro que, desde su retiro en Galapagar, sigue envenenando el pozo público.
@franmacos lo clavó: “España cada día más cerca del comunismo“.
Y @BobLiberado, con su ironía liberal, advirtió: “Este tipejo defiende dictaduras, y es su modelo. Y el ególatra está desesperado y lleno de corrupción. Un peligro juntos“.
Desesperado, claro: Podemos se hunde en las urnas, y su fundador, ese eterno aspirante a Che Guevara de salón, recurre al extremismo para relevancia.
Pero ¿a qué precio?
A costa de avivar el odio, de dividir a una sociedad que ya tiene una gran polarización.
@jucajiba, historiador urbano, lo etiquetó como “mensaje de odio”: “ÚLTIMA HORA Iglesias ofrece al PSOE un pacto totalitario para ‘reventar a la derecha’ y purgar a jueces y periodistas”.
Y @EugenioEsc66088, andaluz y español hasta la médula, le espetó: “Pero dónde va el idiota éste, a quién vas a reventar tú, si eres un cobarde, saliste huyendo cuando tenías poder”.
Cobarde, sí: el que prometió la revolución y terminó en chiringuito televisivo.
Estas declaraciones no son un lapsus; son el síntoma de una izquierda podrida que, en lugar de ganar con ideas, sueña con purgas.
En X, @macenolo1959 pregunta: “¿Eso no suena a golpe de estado?”.
Suena, huele y grita.
Iglesias, el juguete roto de una generación ilusionada, ha pasado de profeta a profanador.
Si el PSOE muerde el anzuelo, adiós a la democracia plural. España no merece este veneno.
En X, la voz del pueblo clama: basta ya.
Que Iglesias se vaya a engañar a los mejicanos y deje de jugar con fuego guerracivilista.
El Atalayero






