Una moción fuera de sitio: El PSOE de Pozuelo llevará al Pleno una propuesta “churrera” sobre Gaza que nada tiene que ver con la realidad municipal que le exigen los vecinos que pagan

Mañana jueves, el Grupo Municipal Socialista de Pozuelo de Alarcón llevará al Pleno una moción para rechazar “la actuación genocida del Gobierno de Israel en Gaza”, pedir “el fin de la ocupación” y promover “una paz justa”.
Hasta ahí, todo parece una declaración de principios.
Pero detrás de la solemnidad de las palabras se esconde una realidad más prosaica: Es una moción “churrera”(en acertada definición socialista, dicho sea de paso), de las que el PSOE manda presentar en todos los ayuntamientos de la Comunidad de Madrid. Un texto en serie, idéntico, repetido, que poco o nada tiene que ver con los verdaderos problemas de Pozuelo.
Y si critico al Gobierno cuando tiene que hacer lo mismo con las mociones que le manda el PP de Madrid, tengo que hacerlo ahora porque también es algo disparatado.
En esta propuesta, los socialistas pozueleros piden además que el municipio se hermane con una ciudad palestina y que se destinen 100.000 euros a la UNRWA (esa polémica agencia de Naciones Unidas para los refugiados palestinos que no ha estado a la altura esperada en el conflicto) con el fin de contribuir a la reconstrucción de Gaza. El chocolate del loro, vaya, comparado con el dinero que se gastó la divertida Flotilla en un crucero de placer.
También invocan los derechos humanos y la cooperación internacional, en un tono más propio del Parlamento Europeo que de un Pleno municipal. Y no es eso, no lo es.
Su portavoz Helio Cobaleda defiende la moción apelando a la sensibilidad humanitaria y recordando que, tras el alto el fuego recientemente firmado, “por fin han parado las bombas y se abre una luz de esperanza para el pueblo palestino”.
Son palabras sinceras y bienintencionadas, sin duda, pero desconectadas del contexto de la política municipal. Cobaleda no hace sino cumplir una directriz de su partido, que ha decidido extender esta iniciativa por todos los consistorios madrileños, desde los más grandes hasta los más pequeños, con independencia de su relevancia o encaje local.
Y en Pozuelo, esta moción no tiene encaje alguno. No porque el drama humanitario en Gaza no merezca atención, sino porque un ayuntamiento como el de Pozuelo no tiene competencias ni capacidad real de actuación sobre un conflicto internacional.
El Pleno municipal no puede cambiar la política exterior de España, ni alterar el rumbo de Oriente Próximo. Lo único que puede hacer —y ya es mucho— es gestionar bien los recursos de sus vecinos, mejorar los servicios públicos, mantener las calles limpias y seguras, y gastar el dinero municipal en lo que de verdad afecta a la vida cotidiana de los pozueleros.
Por eso, más allá del gesto simbólico, la moción socialista parece fuera de lugar. Es un mensaje político dirigido a Madrid y a Ferraz, no a los ciudadanos de Pozuelo.
Hablar de Gaza en el Salón de Plenos puede sonar solidario, pero cuando se piden 100.000 euros del presupuesto municipal para una causa internacional, la pregunta es inevitable:
¿No hay en Pozuelo causas más urgentes que atender con ese dinero?
Ser solidarios no es incompatible con ser sensatos. Y aunque los concejales socialistas cumplan órdenes y actúen por convicción moral, el Pleno de Pozuelo no es el foro adecuado para juzgar el conflicto de Oriente Medio.
Lo que necesitan los vecinos no es diplomacia simbólica, sino gestión eficiente.
En el Ayuntamiento de Pozuelo, hablar de Gaza sirve de poco.
Aquí, la paz que falta es la de los vecinos que, con sus impuestos, están pagando la guerra que les impone la alcaldesa Paloma Tejero con sus caprichos.
Juan Manuel Sánchez






Esta gente vive en otro planeta…no tengo ninguna duda de que preparan las mociones con Chat gpt…
Son lo más inoperante que he visto en política… vaya tres.
Muchas gracias por su participación. Saludos