La ridícula cruzada de RTVE contra Eurovisión: Un boicot que a nadie le quita el sueño pero que define al sectario Consejo de Administración del ente público, según la red social X

En un mundo donde los problemas reales como la inflación, el desempleo o la sanidad colapsada acaparan los titulares, RTVE decidió ayer, 16 de septiembre de 2025, montar un drama shakesperiano por un concurso de canciones.
El Consejo de Administración de la televisión pública ha aprobado por mayoría absoluta (10 votos a favor, 4 en contra y una abstención) que España se retire de Eurovisión 2026 si Israel participa en el festival.
Ni siquiera emitirán el certamen.
Todo esto, a propuesta del presidente José Pablo López, sumiso laboral del Gobierno de Pedro Sánchez, que ve en un evento musical el escenario perfecto para su política exterior de postureo.
Pero vayamos al grano: esta decisión es no solo estúpida, sino irrelevante para la gran mayoría de los españoles, que ven Eurovisión como un circo kitsch del que nadie se acuerda el resto del año.
Y los argumentos para criticarla no los saqué de un manual de geopolítica, sino de las reacciones furiosas y sarcásticas que han inundado X (antes Twitter) en las últimas horas.
Primero, contextualicemos el sinsentido.
España, como parte del “Big Five” de la Unión Europea de Radiodifusión (UER), paga una cuota fija de unos 300.000 euros anuales solo por participar, más los gastos de producción que rondan los 500.000-800.000 euros.
A cambio, recibimos un puesto directo en la final y la emisión, que en 2025 generó más de 200.000 euros en votos telefónicos. Pero ¿quién se rasga las vestiduras por eso?
En X, usuarios como @jpgarramiola lo clavan:
“¿Os vais a repartir entre vosotros el dineral que costaba Eurovisión o lo vais a usar para hacer contenidos musicales y así darle la oportunidad que le habéis quitado a cientos de cantantes españoles de abrirse camino en su carrera?”.
Exacto. En lugar de invertir en artistas nacionales o en mejorar la sanidad pública, RTVE prefiere quemar puentes por un boicot simbólico que no cambia nada en Gaza ni en el mundo.
La indiferencia generalizada es el primer clavo en el ataúd de esta decisión.
En las redes, la mayoría de los comentarios no son de luto, sino de alivio o burla.
@CeballoQui68361 lo resume sin piedad:
“Y a quien le importa que España vaya a eurovisión? Si últimamente únicamente van tontos/as para dejar a España en ridículo como ya hace en si propio el gobierno #Rtve #Eurovision”.
¿Ridículo?
Recuerden a Melody en 2025: una candidata que, según @miguelahc992, daba “vergüenza ajena” por su nivel de hace 15 años, como si RTVE hubiera enviado a un concursante de realities baratos en vez de invertir en algo decente.
España no gana desde 1969, y los últimos intentos han sido un meme andante.
¿Para qué malgastar dinero público en eso?
En X, @ancabocristiano va más lejos:
“ESPAÑA FUERA POR INTRANSIGENTE Y DEMOCRÁTICAMENTE, DIRIGIDA POR FANÁTICOS Y SECTARIOS INÚTILES”.
No es solo indiferencia; es un “por fin” colectivo para ahorrarnos el bochorno anual.
Pero el colmo de la estupidez llega con la hipocresía política que destilan estos posts. RTVE justifica el boicot por los “derechos humanos” en Gaza, emitiendo en 2025 un mensaje prefinal:
“Frente a los derechos humanos, el silencio no es una opción. Paz y justicia para Palestina”.
Bien, pero ¿dónde estaba esa coherencia cuando Israel compitió en atletismo o ciclismo?
@LuisGestoso, exdiputado de Vox, ironiza: “España no irá a Eurovisión […] si no se deja de hablar de que el hermano de Sánchez vivía en Moncloa con nuestros impuestos“.
Y @beuchiwayne remata:
“No no plantea no, QUE RTVE ABIERTAMENTE DIGA QUE ESPAÑA SE VA DEL MUNDIAL SI PARTICIPA ISRAEL IGUAL QUE CON EUROVISIÓN”.
¿Vamos a boicotear el Mundial de Fútbol o las Olimpiadas si Israel se clasifica? ¿O solo cuando conviene para desviar la atención de los líos del PSOE?
En X, @RubiaInflexible lo llama “cinismo”:
“No participaremos en EUROVISIÓN ni RTVE lo va a retransmitir ¿harán lo mismo con el MUNDIAL o con las OLIMPIADAS?”.
Es postureo puro: aislar a Israel en un festival de pop mientras se emiten deportes con su participación.
Como dice @fralbaro, aunque el motivo sea “repugnantemente nazi”, al menos nos ahorramos el ridículo.
Y ni hablemos del impacto en los eurofans, que son una minoría ruidosa pero no representativa.
En X, @lucia_bros lamenta: “Eurovisión es un festival apolítico […] Lo de que esté gobierno haya decidido retirar a España es muy lamentable”.
O @ernesarlandis:
“Me duele tanto leer que RTVE podría retirarse […] Porque si algo ha demostrado RTVE durante décadas es que nunca ha cuidado de verdad a Eurovisión”.
Claro, RTVE ha maltratado el festival con selecciones mediocres y presupuestos raquíticos, como critica @pablo_talifan:
“la culpa en realidad es de RTVE: selección rigged […] ahora les explota en la cara”.
Pero para el 90% de los españoles, Eurovisión es como la Lotería de Navidad: lo ves una vez al año, votas por curiosidad y olvidas.
Una encuesta rápida en X muestra que la mayoría preferiría que ese dinero se destine a hospitales o educación, no a un boicot que no resuelve nada.
En resumen, esta decisión de RTVE es un error garrafal: gasta energía en un gesto simbólico que no importa a la mayoría, expone la hipocresía del Gobierno y nos priva de un entretenimiento inofensivo sin ganar nada.
Como bien dice @OmadonAmperio en respuesta a un programa de RTVE:
“Los telespectadores hablaron en Eurovisión con el televoto, pero parece que eso no tuvo valor”.
España se aísla por nada, mientras el mundo sigue girando.
Si Sánchez quiere pelear batallas, que lo haga en la ONU, no en un escenario con purpurina.
Al final, en X lo han dicho todo: es una tontería que nos ahorra dinero y vergüenza.
¿Quién dijo que no hay victorias en las derrotas?
El Atalayero






