El oscurantismo y la soberbia de Tejero siguen abriendo una zanja política que terminará enterrándola: Su actitud infantiloide sobre las preguntas de la Oposición en Pleno es absurda

No reacciona. A Paloma Tejero todo le resbala. Todo le da igual. Y lo entiendo. Cuando no se tiene una idea clara de lo que se quiere y su impotencia política le impide llevar a cabo su proyecto, lo normal es enrocarse. Y la alcaldesa del Gran Pozuelo de Alarcón está enrocada.
Tejero, más obstinada, terca y acongojada que nunca, se niega a cambiar de opinión. Y con ello, aunque no lo crea o sus pelotas le cuenten mil milongas, sigue abriendo una zanja política que terminará enterrándola.
Y es que lo del último Pleno de julio ha vuelto a sobrepasar cualquier límite de la decencia política. Paloma ha vuelto a demostrar que su política de gobierno no solo desprecia a la Oposición, sino que también ridiculiza a los propios vecinos que pagan religiosamente su sueldo. No escarmienta.
A veces pienso que lo hace aposta. Como para demostrar quién manda. Basta que se la critique en algo como para que lo vuelva a hacer. No quieres caldo, tres tazas.
A nosotros, en El Correo de Pozuelo, nos da lo mismo. Y si ELLA no se cansa de esa actitud infantiloide, menos nos cansamos nosotros de criticarla.
Y es que ya no se trata solo de respuestas peregrinas, absurdas o soberbias a las preguntas de la Oposición. No. Ahora insiste en su estúpida cruzada contra la transparencia y la democracia local. Su Gobierno sigue publicando las respuestas que la Oposición le hace en el Pleno sin las preguntas. Sí, sin las preguntas. Con lo que nadie sabe a qué demonios se está respondiendo. Es el colmo del oscurantismo y la manipulación.
Lo venimos denunciando hace tiempo pero ELLA sigue. Ya saben aquello “del tonto y la linde” o lo de aquella escena de la película “Nobleza Baturra” en la que el paisano que iba por la vía le gritaba al tren que se acercaba “¡Chufla, chufla, que como no te apartes tú!”…
El sistema de preguntas y respuestas escritas en los Plenos debería ser una herramienta esencial de control político y transparencia. Pero en Pozuelo, bajo el mando de Paloma Tejero, se ha convertido en una burla. Las preguntas, ya de por sí desfasadas porque la Oposición insiste en presentarlas para Pleno en vez de utilizarlas de forma ágil y directa en la prensa diaria, ahora se están convirtiendo en un esperpento absoluto.
¿Qué sentido tiene publicar respuestas que nadie conoce la pregunta ni puede contextualizarla?
Ninguno. Salvo, claro está, que el verdadero objetivo sea ocultar la desastrosa gestión de Tejero y compañía. Porque otra explicación no hay. Con 17 concejales de 25, la alcaldesa no puede temer a la Oposición. Lo único que puede temer es que los vecinos descubran la verdad de su nefasta gestión.
Lo que hizo el Gobierno municipal de Paloma Tejero en el Pleno del pasado 17 de julio fue de aurora boreal. Una tomadura de pelo de proporciones históricas.
Pareciera que disfrutan enredando y entorpeciendo el democrático mecanismo de control de la Oposición. Porque no se entiende de otra manera que, tras varias denuncias en este periódico sobre la calidad y la soberbia de las respuestas que suele dar el Gobierno, ahora se les haya ocurrido el truco final: publicar solo las respuestas y eliminar las preguntas.
Estos son dos ejemplos:


¿Alguien sabe a qué se referían las preguntas de estas respuestas y en qué argumentos políticos se sustentaban?
¿Se puede tener más desvergüenza política?
¿Se puede ser más miserable políticamente hablando?
¿Se puede tener menos respeto a los vecinos que pagan sus sueldos?
Ni respeto ni dignidad ni transparencia. Solo soberbia, oscurantismo y jactancia.
Me imagino que a la alcaldesa Tejero le darán igual estas preguntas que hago y estas consideraciones. Allá ella. Esta muestra de arrogancia, insisto, solo le perjudica a ELLA…
Pero ya es mayorcita, con perdón, políticamente para saber de qué va esto…
Y mira que lo tenía fácil…
El Capitán Possuelo




