La Policía Nacional detiene en Madrid «el fugitivo de los tatuajes», uno de los 10 más buscados en España en el barrio de Colonia Jardín, en los límites de Pozuelo

Cinco años encerrado en un cobertizo en el barrio madrileño de Colonia Jardín, sin relacionarse con nadie, camuflado bajo una melena rubia y sobreviviendo a base de pedidos de comida a domicilio. Así vivía Álvaro Pasquín Mora, el conocido «fugitivo de los tatuajes», detenido este martes por la Policía Nacional.
Detenido en #Madrid el #fugitivo de los tatuajes incluido en la lista de “Los 10 más buscados”
Alvaro Pasquín Mora llevaba 5⃣ años oculto en un cobertizo
⚠️La reclamación judicial prescribía dentro de días
La colaboración ciudadana ha resultado fundamental para su… pic.twitter.com/iYcMAC7R3h
— Policía Nacional (@policia) July 23, 2025
Pasquín, que estaba incluido en la campaña «Los 10 más buscados» por un delito de abuso sexual cometido en 2017, fue localizado y arrestado este martes antes de que su causa prescribiera. La clave: la colaboración ciudadana y la perseverancia de los agentes, que intensificaron su búsqueda al saber que el plazo legal estaba a punto de expirar.
Gracias a la información recibida a través del correo habilitado por la Policía y al trabajo de la Sección de Localización de Fugitivos, se descubrió su escondite: un cobertizo situado en la parte trasera de una vivienda, donde había permanecido oculto desde 2020, sin cambiar nunca de establecimiento, según ha podido confirmar ABC.
Durante todo este tiempo, Pasquín había cambiado radicalmente su imagen y evitaba cualquier contacto con el exterior. Su rutina era simple: pedir comida con una identidad falsa, mantenerse invisible y esperar que el tiempo hiciera el resto. Pero no fue así.
Desde que se le impuso la requisitoria judicial en el año 2020, permaneció oculto en el cobertizo para no ser descubierto, esperando a que prescribiese dicha reclamación el día 31 de este mes. Por este motivo, se intensificó la labor policial estableciendo un dispositivo que culminó con su detención la mañana de martes sobre las 9.00 horas. Según confirman desde fuentes policiales, no opuso resistencia. Posteriormente fue puesto a disposición de la autoridad judicial quien decretó su inmediato ingreso en prisión.
La difusión de sus tatuajes
Este verano, la Policía Nacional intensificó la búsqueda de Álvaro Pasquín lanzando una campaña específica para dar con su paradero. Aprovechando la gran afluencia de personas en playas y piscinas durante el verano, las autoridades hicieron un llamamiento a los bañistas para que estuvieran atentos a uno de los rasgos más distintivos del fugitivo: sus tatuajes.
En la página oficial de la campaña «Los más buscados», se publicó una fotografía actualizada del individuo junto a una descripción física detallada. Pasquín tiene complexión delgada, mide aproximadamente 1,70 metros, tiene el pelo moreno y los ojos negros. Sin embargo, lo que podría resultar más útil para su identificación son sus tatuajes, muy característicos y visibles.
En el pecho lleva tatuada la frase «La suerte está echada». En el interior de una muñeca tiene el dibujo de una palanca de cambio de marchas, mientras que en sus costados —tanto derecho como izquierdo— lleva el símbolo del signo zodiacal Piscis. Además, en el antebrazo derecho tiene grabado el nombre «Salvador».






