Esto también es el Gran Pozuelo de Alarcón: Su Gobierno aprueba en julio de 2025 las ayudas de comedor escolar con el curso terminado. Y a la alcaldesa no se le cae la cara de vergüenza

Esto también es cosa del Gran Pozuelo de Alarcón:
El Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid (BOCM) de ayer, 15 de julio de 2025, publicó la aprobación, por parte de la Junta de Gobierno Local del Ayuntamiento de Pozuelo, de la convocatoria de ayudas de comedor escolar correspondientes al curso 2024-2025. El problema, claro, es que ese curso ya ha terminado hace semanas.
Extraño. La convocatoria de unas becas destinadas a aliviar la carga económica de muchas familias se aprueba en pleno mes de julio, cuando ya no hay clases, cuando ya no hay comedores abiertos y cuando la necesidad ha quedado completamente desatendida durante todo el curso. Es decir, no solo no se han entregado esas ayudas a tiempo, es que ni siquiera se habían aprobado.
Lógicamente, esta es una prueba más del desbordamiento de la alcaldesa Paloma Tejero y de sus Tres Marías (Miriam Picazo, Lucía Molares y Laura Pérez de Ziriza). Esto no es un despiste. No es un error. Es una forma de gobernar. Una forma de hacer política sin alma, sin sensibilidad social, sin la menor responsabilidad hacia los vecinos que no aparecen en las fotos ni en los discursos grandilocuentes.
Es la prueba de que el Ayuntamiento de Pozuelo vive de espaldas a la realidad.
Es la prueba de que el Ayuntamiento de Pozuelo está gobernado por indigentes políticas incapacitadas para la gestión.
Es la prueba de que en el Ayuntamiento de Pozuelo sus gobernantas son forasteras y les da todo igual.
Pozuelo de Alarcón es, según las estadísticas, el municipio más rico de España. Pero esas cifras no cuentan toda la verdad. Aquí también hay familias que no llegan a fin de mes. Familias que necesitan que sus hijos coman en el colegio porque no hay otra opción. Familias que no salen en las portadas de revistas pero que sostienen esta ciudad con su trabajo, su esfuerzo y su dignidad. A ellas, el Gobierno de Paloma Tejero las ha dejado tiradas. Otra vez.
El curso pasado, 2023-2024, las becas de comedor se pagaron con seis meses de retraso. Un escándalo que ya mereció una denuncia pública. Pero lejos de corregirlo, el Ayuntamiento ha vuelto a caer en la misma negligencia. O peor. Este curso ni se habían convocado. Y es que ni siquiera han intentado disimular. Lo asumen con una normalidad ofensiva, como si no pasara nada.
Y eso que este año, nuestras desbordadas y despreocupadas gobernantas tienen un presupuesto de más de 170 millones de euros.
¡Qué poca vergüenza!
Pero a estas aspirantes a pijas (ser concejalas en Pozuelo debe ser para ellas el sumun) les traen sin cuidado las políticas sociales. Están más preocupadas por su imagen, sus actos protocolarios y sus titulares huecos que por los problemas reales de su ciudad. Están de paso.
¿Dónde están las prioridades del Gobierno municipal?
¿Dónde está la planificación, la seriedad, el respeto a los plazos y a los compromisos?
¿Dónde está la responsabilidad institucional de quienes cobran un sueldo público para servir a la ciudadanía?
En ninguna parte.
Mientras tanto, las familias afectadas siguen esperando. O mejor dicho, ya han dejado de esperar. Porque el curso ha acabado y las ayudas no llegaron.
Y lo que tendría que haber sido un recurso para aliviar dificultades de los más necesitados; y lo que tendría que haber sido una medalla social para este equipo de Gobierno, ha quedado en una burla más de unas paracas que ni escuchan, ni entienden, ni les importa.
Paloma Tejero y sus Tres Marías (el resto de los 17 concejales ni pinchan ni cortan ni se les tiene en cuenta) se han instalado en la arrogancia política.
Creen que su mayoría absoluta les da carta blanca para gobernar sin rendir cuentas, sin explicar nada, sin rectificar jamás.
Pozuelo de Alarcón merece algo mucho mejor. No solo para sus vecinos más acomodados, sino también -y sobre todo- para quienes necesitan que el Ayuntamiento no les dé la espalda.
Lo que se ha hecho con las becas de comedor no es solo una incompetencia. Es una vergüenza política.
Y cada día que pasa sin que se asuman responsabilidades es una vergüenza.
Juan Manuel Sánchez




