Cuatrocientos MENAS no son muchos ni pocos, dependiendo de lo cerca que los metan de nuestras casas: A la alcaldesa y concejales que viven fuera de Pozuelo como que les da igual

Y tuvieron que ser los dislates del Gobierno de Pedro Sánchez, vecino poco ilustre de Pozuelo, los que pusieran a nuestra villa en el centro de la noticia.
Siempre dispuesto a fomentar inquinas y venganzas en la ciudadanía ajena a sus diatribas, el nuevo caudillo de España vio la oportunidad de castigar a Isabel Díaz Ayuso en sus votantes de Pozuelo y hacia aquí dirigió su “barco” de MENAS.
Cuatrocientas personas, sin origen, mucho menos destino, anónimos, incluso de padres y sin ninguna certeza de su edad, pero que “aparentes” onegés (mayoritariamente hijas de la subvención pública) “garantizan”, sin más datos que su palabra, la procedencia natal de estos desamparados que, prácticamente, son todos varones…
(Sólo el 6% de los MENAS son mujeres.
¿Casualidad?
Qué curiosa es esta izquierda feminista gobernante)
Y que previo a su llegada a nuestro país, estos mocetes han tenido que pasar el peaje de las mafias. Son los nuevos esclavos del siglo XXI porque aquí no llega nadie sin pagar, bajo la perspectiva de la Arcadia feliz…
Y a partir del buenismo, que también hay y mucho, mezclado con intereses políticos, económicos, incluso religiosos, los cuatrocientos vendrán a Pozuelo…
Luego ya se verá qué hacer con los que sigan llegando, porque la trata de personas seguirá y es muy pero que muy lucrativa.
Y vienen a nuestra villa, frente a Somosaguas, a espaldas de la Casa de Campo. Sin espacio, sin criterio alguno, sin preparación y, lo más importante, sin futuro, porque dónde no hay presente, el futuro no existe.
¿Y qué hacen nuestros miembros de la Casa Consistorial?
Paloma Tejero, a la que ya le han dicho que no hace falta sonreír siempre (¿nerviosismo, desconfianza?) responde con un NO rotundo al envío de estos “jóvenes”, repito, sin ningún plan de futuro, salvo el de no ubicarlos, ni en Vascongadas, Cataluña o Navarra…
En Pozuelo los alojarán en el CREADE que ya está totalmente saturado con los subsaharianos, añadidos, con nocturnidad y alevosía, y los ucranianos refugiados que se han adaptado totalmente sin problemas con los vecinos.
El sentir de los Oposihuidos, antes Oposiamigos, que rellenan la Mesa Consistorial de nuestra villa aún no ha sido hecho público (sabemos el posicionamiento de cada uno de ellos, desde sus Marcas de origen o sedes nacionales) pero una cosa es predicar y otra dar trigo cuando esta llegada de 400 adolescentes, sin ningún plan del gobierno (salvo salir a pasear y vuelta para cenar y dormir) se haga sentir a nuestro alrededor. Y no digo yo qué podría ocurrir si tan nefasta programación conlleva incidentes en la zona/nuestra ciudad…
Ya se sabe cuál es la postura de Vox. No los quieren en Pozuelo. Normal.
Pero aquí la gran pregunta es:
¿Estará de acuerdo el Sr. Cobaleda en que traigan a un centro saturado y no preparado para ello a los 400 dizque MENAS (dado que nadie puede confirmar su edad) expulsando a los actuales moradores?
¿Le parece razonable la postura de su partido y de su Gran Jefe o se opondrá como el alcalde de Fuenlabrada se opuso al centro de 100 plazas creado ad hoc por imperativo de Ayuso?
¿Y Patricia Cabal cómo lo ve?
¿Le parece bien cambiar a unos por otros?
¿Encuentra adecuado que el reparto sea para Madrid/Pozuelo de Alarcón, mayoritariamente, porque Moncloa así lo dicta, excluyéndose otras regiones, dizque naZionalistas?
Aunque la pregunta en clave local sería:
¿A quién creen, señores de los llamados partidos de izquierdas y de derechas, que afectarán más estas posibles alteraciones de la convivencia si la recepción de los 400 se lleva a cabo en nuestra ciudad?
¿Al ciudadano de a pie o a la élite pozueleña que habita en sus urbanizaciones y villas con seguridad privada y alejada de las miradas ajenas?
Les pagamos para que, en las dificultades y situaciones controvertidas, como representantes políticos, tomen partido. No sé si hasta mancharse pero sí en defensa de los ciudadanos obviando sus casas madres y decidir por la mejor solución para sus representados.
Yo, particularmente, creo que 400 MENAS no son ni muchos ni pocos, salvo cuando los ubican al lado de nuestra casa.
Por eso, me temo que habrá mucha diferencia entre nuestros munícipes representantes que vivan en nuestra ciudad y los que ya viven fuera de ella. A estos últimos como que les afecta menos… Su casa queda lejos.
Pobre Pozuelo de Alarcón, sin gobierno ni oposición…
Alejandre





