El Gobierno convoca un nuevo concurso-oposición para 9 policías municipales: Otro ejemplo de la mala gestión que sufre Pozuelo en las últimas legislaturas con Quislant y Tejero

Una vez más, la gestión del Ayuntamiento de Pozuelo de Alarcón vuelve a ser noticia por su falta de planificación y su alarmante descoordinación administrativa.
El último ejemplo de este caos institucional lo encontramos en la reciente convocatoria de concurso-oposición para cubrir 9 plazas en la Policía Municipal, ciertamente una necesidad urgente para una ciudad que no crece, precisamente, en seguridad ciudadana y lo hemos contado tres docenas de veces…
Ayer, el Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid (BOCM) publicaba la convocatoria oficial de esas 9 plazas, ampliables, para agentes de Policía Municipal del subgrupo C1. El proceso, que se realizará por concurso-oposición y por el turno libre, llega tarde, mal y arrastrando errores del pasado que ningún responsable político ha sido capaz de corregir y del que nadie parece responsable.
Y no estoy criticando la necesidad de estos 9 nuevos policías. Todo lo contrario. Critico el desmadre de gestión que llevamos 14 años sufriendo.
Según anunció la propia alcaldesa Paloma Tejero a mediados de abril de 2024, el Ayuntamiento ampliaría la plantilla de policía con 15 nuevos agentes este mismo año. Era una buena noticia, sin duda, en términos de seguridad ciudadana.
Las plazas convocadas en 2024 pertenecían a las ofertas públicas de empleo de los años 2021, 2022 y 2023. Y aquí surgen las primeras preguntas:
¿Por qué no se convocaron en su momento?
¿Por qué Susana Pérez Quislant, alcaldesa durante aquellos tres ejercicios, no puso en marcha el proceso de selección cuando correspondía?
La ausencia de una explicación coherente solo alimenta la sospecha de una negligencia institucional o, peor aún, de una estrategia política basada en la inacción, la desidia y la falsa propaganda política de aquel personaje olvidable.
Pero el desastre no se limita al pasado. En 2023, ya con Paloma Tejero al frente del Ayuntamiento, se elaboraron los presupuestos municipales para 2024 y, con ellos, las nuevas ofertas públicas de empleo…
¿Por qué, entonces, no se incluyeron estas 9 nuevas plazas?
Si la alcaldesa tenía intención de ampliar la plantilla en abril de 2024, ¿por qué no se reflejó esa necesidad con claridad en la oferta pública de empleo elaborada por su propio equipo meses antes cuando hizo el Presupuesto 2024?
¿Por qué en lugar de 15 no se publicaron 24 vacantes, al añadirle estos 9?
La sensación general es de absoluto desmadre. Uno más. La falta de continuidad entre legislaturas, el escaso rigor en la planificación de recursos humanos y la improvisación con la que se toman decisiones claves dejan a Pozuelo en una situación de permanente provisionalidad. Y hablamos, ni más ni menos, de la Policía Municipal, un cuerpo esencial para garantizar la seguridad, el orden y la convivencia en el municipio.
Es una broma política de mal gusto que, cuando se acaban de incorporar 15 policías en prácticas, se convoquen otras 9…
Y es que no se trata solo de convocar una o nueve plazas. Es que muestra falta de diseño y organización y la necesidad de un proceso serio, con criterios claros, recursos suficientes y un calendario realista.
El concurso-oposición, que constará de cuatro fases, es un procedimiento complejo que requiere tiempo, organización y transparencia. Y eso lleva tiempo. Y el tiempo en política es dinero de los contribuyentes y empeoramiento de los servicios.
Si esto lo hacen con un servicio público esencial, qué estarán haciendo estas forasteras con temas menores…
Pero, más allá del caso concreto de estas nueve plazas, lo que queda claro es que Pozuelo de Alarcón continúa arrastrando los errores de una gestión deficiente. Los gobiernos de Pérez Quislant y ahora de Paloma Tejero han demostrado una preocupante falta de visión y de eficacia en cuestiones fundamentales.
La política municipal no puede basarse en anuncios sin planificación, ni en titulares sin estructura detrás. Si se necesitaban 24 policías, ¿por qué se convocaron solo 15?
No hay quien entienda esta forma absurda de gobernar a salto de mata.
No se puede consentir que la seguridad del municipio dependa del desgobierno enloquecido y desbordado.
Porque, además, si en asuntos tan básicos, como la plantilla de la Policía Municipal, siguen acumulándose retrasos, parches y contradicciones, no cabe más que pensar que, más allá de los nombres, lo que falla es el modelo de gestión del Partido Popular en Pozuelo.
Y el Partido Popular hace muchos años que no sabe qué ciudad quiere en Pozuelo.
Juan Manuel Sánchez





