Paloma Tejero tiene poco que vender en el “Debate sobre el estado del Municipio” salvo el cabreo vecinal por lo que la duda está en saber si va a hablar más de Pozuelo o de Sánchez

Mañana se vuelve a celebrar el ‘No Debate del estado del Municipio’ o de política general del Municipio de Pozuelo de Alarcón. Esa demostración de antidemocracia que el Gobierno hace anualmente y que conculca todos los principios democráticos por los que se creó.
El Debate sobre el estado del Municipio, recordemos, es una consecuencia política del Debate sobre el Estado de la Nación en España que se creó en 1983, promovido por el entonces presidente Felipe González como una rendición de cuentas ante el Congreso, más allá del control parlamentario ordinario.
Desde entonces se convirtió en una tradición política anual, aunque no está recogido en la Constitución ni en el Reglamento del Congreso.
Algo parecido ocurre con el Debate sobre el estado del Municipio: Nació como una rendición de cuentas más allá de los Plenos Ordinarios y Extraordinarios y tampoco está recogido en ningún precepto y, tal vez por eso, ha ido degenerando políticamente hasta llegar a ser una pantomima de debate al servicio de la alcaldesa de turno. Una vergüenza política de aurora boreal.
Pero vayamos por partes, que diría Jack el Destripador…
Para empezar, el Orden del Día de mañana lo dice todo, precisamente, porque no dice nada como siempre…

Y no se le cae a nadie la cara de vergüenza de presentar este Orden del Día…
¿Qué es eso de punto ÚNICO.- Debate anual sobre política general en el municipio?
¿Qué Orden del Día es este?
Posiblemente, no quieren que se conozca su vergonzosa estructura. Otra añagaza más de la alcaldesa. Viva la oscuridad.
Este debate, amigos lectores, está hecho para que la alcaldesa se luzca. Por eso creo hay que llamarlo el No Debate porque No habrá Debate.
Este es un debate fake. Falso. Hecho para que la alcaldesa Tejero rellene páginas de su revista “Viva Tejero” con anuncios que no podrá cumplir porque, entre otras cosas, no tiene dinero ni le queda tiempo. Es lo que suele pasar cuando te pasas los primeros dos años de la legislatura haciendo política-cigarra y tapando los vergonzosos agujeros presupuestarios que dejaron Quislant y Oria para que no terminen en el banquillo de un juzgado, vendiendo milongas y cabreando a los vecinos…
Como todos los años, y amparándose en la tradición más antidemocrática de la ciudad, la pantomima empezará con Paloma Tejero hablando. Nos contará, sin límite de tiempo porque ELLA lo vale, la milonga que ya nos contó hace unos días, en su farol sobre cumplimiento del 90% de su programa.
Y lo dirá todo con la desfachatez que le caracteriza. Y hablará de sus proyectos faraónicos a punto de ser realidad. Y lo hará con esa voz de niña tímida que pone en estos casos para mostrar empatía…
Después hablaran los portavoces de los Grupos que forman el Pleno, incluida Patricia Cabal y los dos concejales no adscritos, con el morbo de si hablará o no el juguete roto Nachete Fernández porque últimamente está mudo y solo vota con el PP.
Y luego, cuando Félix Alba los haya ablandado a tiro hecho por ser la última intervención, volverá a hablar la alcaldesa Tejero pero ya para machacar a la Oposición. Eso le gusta. Le gusta machacar a la indefensa oposición. Y es en ese momento donde vienen las preguntas de los 170 millones de euros:
¿De qué hablará más?
¿De Pozuelo o de Sánchez porque de esta ciudad lo tiene jodido ya que solo se ha dedicado a cabrear a los vecinos?
Y al final, la traca antidemocrática. Tras inflarse de sacudir a la oposición, esta ya no tendrá ninguna posibilidad de responder, Tejero se vendrá arriba y avanzará cuatro titulares, como resumen, que le pasará a Alfonso Serrano para vea lo gran política que es. Y se acabó.
¿Y el debate?
¿Dónde está el debate?
¿Qué debate?
Esto solo será un aquelarre antidemocrático.
Tejero pondrá en ridículo a la Oposición, los despreciará, los machacará y tratará, incluso, de humillarlos. No existen las réplicas ni las dúplicas. ELLA lo será todo. Torpemente, claro, porque lo hará como suele hacerlo sin orden ni concierto y porque mezclará lo que lleve escrito y la improvisación unida a sus ansias por quedar bien en Madrid. En Pozuelo ya es imposible que quede bien.
No habrá, por tanto, debate. Todo es mentira. Mañana se celebrará el ‘No Debate del estado del Municipio’. Y la alcaldesa Tejero, lejos de regenerar la vida política de Pozuelo, que tanta falta le hace, se habrá convertido, como sus antecesoras, en una jugadora política de ventaja.
Es tan absurdo este “No Debate” que ni siquiera se votan propuestas finales aunque Tejero tenga la mayoría absoluta. Otro dislate. Ni siquiera se cubren las apariencias. Se da por hecho de que lo que diga la alcaldesa se aprobará.
Quislant, recuerdo, llegó a ofrecer una concejalía de la Agenda 2030 (para mearse) y una Empresa Municipal de la Vivienda (después de haberse cargado la que había), con menos vergüenza política que un bando de urracas o pegas, que también se las llama así en Castilla…
Conclusión: En el Gran Pozuelo de Alarcón no se debería montar un Debate sobre el estado del Municipio con las cartas marcadas, por higiene política.
Amén.
El Capitán Possuelo






